Limpieza de bosques cerca del tendido eléctrico para prevenir incendios
En la Península Ibérica se prevé uno de los veranos más calurosos de la historia. La vegetación se secará y el peligro de incendio será más alto que nunca. Para prevenir que se originen fuegos incontrolados y devastadores es esencial, por tanto, hacer una buena y eficiente limpieza de los bosques, retirando toda la maleza que puede hacer que un incendio se cause y se propague en tan sólo unos segundos.

La compañía eléctrica Endesa ha destinado este año a este respecto 12,3 millones de euros en un plan anual para la prevención de incendios forestales. El plan consta de dos tipos de acciones: las de limpieza y mantenimiento de los bosques, y la realización de termografías.

El plan se desarrollará durante tres años y ha supuesto una inversión durante el periodo entre 2009 y 2011, de 92,7 millones de euros. Del total de 94.353 kilómetros de líneas eléctricas de Endesa en Cataluña, un 17% pasa por zonas boscosas. Este tipo de terrenos tiene la particularidad de sufrir un crecimiento y cambio constante, lo que los convierte en puntos de riesgo de incendio. Por ello, hay que talar y podar algunos árboles y arbustos para evitar, en la medida de lo posible, este riesgo.

La otra acción que desarrollará la compañía para la prevención de incendios es la de revisiones termográficas. Se trata de una revisión que se produce cada tres años en la que se comprueban cinco mil kilómetros de las líneas aéreas de alta tensión, dieciocho mil de media tensión y más de treinta mil de la red trenzada de baja tensión.

La termografía consiste en sobrevolar las líneas eléctricas con un helicóptero dotado de una cámara de rayos infrarrojos que detecta los puntos calientes, algo que puede indicar el mal funcionamiento del cableado por un deterioro prematuro a causa, por ejemplo, de climatología extrema.

Durante el verano, la eléctrica espera que el consumo energético disminuya debido a la reducción de la actividad económica y al ahorro que aplican las familias por la crisis, aunque está preparada para soportar los incrementos de consumo que se registran algunos días de verano.