Limpieza de bosques y producción de biomasa
Se acerca el verano y han comenzado las labores de limpieza en los bosques catalanes. Esta temporada hay mucho trabajo debido a las fuertes tormentas que se produjeron durante el invierno pasado. Sólo durante la gran nevada del 8 de marzo resultaron dañadas más de 120.000 hectáreas de masa forestal. Si no se limpian todas esas astillas, ramas caídas y troncos derribados, los bosques se incendiarán al mínimo descuido. La campaña estival contra los incendios forestales ha comenzado antes que el propio verano. Además de la limpieza de los bosques, hay que reabrir caminos, reparar balsas y puntos de agua, renovar tendidos eléctricos…

Este año, el volumen de leña recogido es tan grande que existe un problema añadido: ¿qué hacer con toda esa leña? Una de las soluciones que se barajan es destinar toda o parte de esa madera caída para la producción de biomasa, un sector incipiente en Cataluña, pero con mucha proyección. Un dato: el Instituto Catalán de la Energía (ICAEN) tiene una partida presupuestaria cada año para subvencionar calderas que funcionan con este tipo de energía y cada año se agotan ante la gran demanda ciudadana. Además, el Ministerio de Industria pretende que, en 2020, el uso de este combustible duplique los niveles actuales. Así, además de utilizar la masa forestal sobrante, su uso para producir energía proveniente de biomasa reduce la dependencia de los combustibles fósiles, no emite CO2 y puede crear puestos de trabajo.

La incineración de biomasa puede producir energía térmica o eléctrica. Sin embargo, en esta última se está perdiendo una gran oportunidad, según el sector forestal, ya que muchas de las astillas procedentes de los bosques catalanes se están enviando a Italia.

La producción de energía térmica parece funcionar mejor. Algunos ayuntamientos ya usan la biomasa para el funcionamiento de la calefacción y el agua caliente de sus edificios e instalaciones municipales. En Mataró quieren ir más allá y construir para toda la ciudad un sistema de distribución de energía térmica procedente de biomasa a través de tuberías perfectamente aisladas.