Limpieza de paneles solares
Como cualquier instalación industrial, energética en este caso, un huerto de placas solares necesita un mantenimiento. El polvo y la contaminación, poco a poco, se van acumulando en la superficie de las placas y, según los expertos, por esta causa pueden disminuir la producción de energía hasta la mitad.

Existen varios métodos de limpieza. Los ingenieros de la empresa Parques Solares de Navarra (PSN) usan pértigas que lanzan agua tratada. En la localidad de Villafranca, el parque solar tiene 370 torres expuesta a tormentas de arena y polvo. Para limpiar las placas, los técnicos de la empresa usan pértigas de 7 a 19 metros de altura, con un sistema que lanza el agua a la altura necesaria por encima de la mopa. Además, la mopa de cada pértiga está fabricada con una microfibra especial. Las labores de limpieza deben ser realizadas por tres operarios en cada torre.

Se emplean, cada día, unos 6.000 litros de agua que ha pasado previamente por un proceso de ósmosis para no dejar ningún resto de jabón, mineral o cal. El agua usada es completamente pura: desmineralizada, desionizada y descalcificada.

Pero usar tal enorme cantidad de agua cada día no es que sea precisamente ecológico. Habría que encontrar otro método de limpieza que, al mismo tiempo, no dañe estas delicadas placas. Así que los científicos de la NASA están investigando otra forma de limpiar las placas. Se trata de unas láminas de vidrio o plástico que llevan sensores que detectan el polvo y, al activarse, provocan una carga eléctrica que, mediante una onda, levanta el polvo y lo expulsa fuera de la pantalla. Esta técnica ha sido empleada en la limpieza de las placas solares que llevan los vehículos y robots en las misiones espaciales. Además, los costes de mantenimiento se reducirían. Es automática y no requiere agua ni ningún tipo de movimiento mecánico.