Lista de las ciudades europeas por contaminación
Roma, Milán, Düsseldorf, Stuttgart, Madrid, Londres, Bruselas, París. En ese orden, éstas son las ciudades europeas con mayor nivel de contaminación. Las partículas que emiten los coches, especialmente los motores diésel, y algunas fábricas, son los principales cuasantes del aire contaminado de las urbes. Cerrando la lista, se encuentran Berlín y Copehnague, ejemplo de cómo afrontar este grave problema medioambiental.

La lista ha sido creada por un grupo de organizaciones ambientalistas que pertenecen al Buró Europeo de Medio Ambiente (BEE). Los responsables políticos de las ciudades europeas están obligadas a poner en marcha medidas con el objetivo de mejorar la calidad del aire y reducir los límites para determinados contaminantes. Obligación que no cumplen, en la mayoría de los casos.

En las más contaminadas, la esperanza de vida media se reduce en más de dos años. Para el total de Europa, hay casi medio millón de muertes prematuras al año a causa de la contaminación del aire de las ciudades. En términos económicos, el coste de los problemas de salud que provoca se calcula entre 277 y 790 millones de euros al año.

El mayor problema es que esto continuará así, ya que, según el estudio, los gobiernos locales no hacen nada al respecto. El transporte es el aspecto que más contribuye a las emisiones globales de gases NOx (69,1%) y PM10 (71%). Sin embargo, ciudades como Madrid, aún no disponen de una zona de bajas emisiones, de peajes de acceso en vehículo al centro u otras medidas similares. El estudio sí reconoce que cuenta con un buen sistema de transporte público (así que, en este caso, si no se usa, habría que echar la culpa a los ciudadanos), aunque hay que señalar que sólo Düsseldorf, de todas las ciudades, suspende en dicho aspecto. También cuenta con una buena estrategia de aparcamiento (lo que, en realidad, fomenta el uso del coche). Política contradictoria.

Por su parte, Londres, ciudad donde se celebrarán los Juegos Olímpicos de 2012, también suspende en esta asignatura pendiente eterna de muchas grandes ciudades europeas. Se analizó en las 17 ciudades qué medidas habían tomado para reducir las partículas más perjudiciales para la salud humana entre 2005 y 2010, cuando los nuevos límites de Europa respecto a las partículas PM10 entraron en vigor.