La reunión preparatoria de la COP19 busca un acuerdo climático en 2015
Llega la hora de volver a intentar un acuerdo climático vinculante a nivel mundial. Tras la fallida Cumbre climática celebrada en Doha (COP18), la reunión preparatoria para la COP19 se celebra en Varsovia desde hoy, día 11 de noviembre, con el difícil reto de sentar las bases de ese acuerdo para 2015.

Recordemos que la COP18, última cumbre de la ONU, fializó con una ampliación del Protocolo de Kioto hasta 2020 como medida tomada a la desesperada para evitar un vacío legal en el control de emisiones, en un contexto de indecisión y falta de compromiso. A su vez, el acuerdo de Docha instó a los miembros del Protocolo a revistar sus objetivos de reducción de emisiones hasta del 40 por ciento para 2014, pero se aprobó sin el apoyo de grandes emisores como Japón, Canadá, Estados Unidos o Rusia.

Así las cosas, Varsovia tiene por delante un buen marrón o, si se quiere, un gran desafío, tal y como se apunta desde la organización. Sentar las bases para lograr un acuerdo jurídicamente vinculante en 2015 será el objetivo de esta Conferencia de las Partes de la ONU sobre Cambio Climático (COP19), lo que implicará acercar posiciones entre países para que ese acuerdo no acabe escapándose otra vez.

Un anfitrión poco comprometido

Curiosa y paradójicamente, entre los países que se oponen a la llegada de un acuerdo para 2015 está Polonia, país anfitrión de esta cita cuyo modelo económico está basado en el carbón.

La reunión preparatoria de la COP19 busca un acuerdo climático en 2015
Durante la reunión se presentará un duro informe de Naciones Unidas difundido recientemente en el que se asegura con una certeza del 95 por ciento que el ser humano es “la causa dominante” del calentamiento global desde los años cincuenta. Una razón insoslayable que, así lo espera la ONU, obliga a alcanzar un acuerdo para reducir las emisiones.

Es cierto que la Cumbre de Doha (Catar, 2012) supuso un avance decisivo en las negociaciones internacionales, pero también fracasó estrepitosamente, pues el acuerdo no fue posible. Sin querer ser agoreros, también hay que señalar que todavía está por ver su eficacia a la hora de impedir que, una vez más, las negociaciones queden en agua de borrajas.