Lo que cuesta un incendio: Valencia, más de 1.000 millones de euros
Según el Colegio de Ingenieros de Montes de la Comunidad Valenciana, las pérdidas económicas por los incendios forestales de Cortes de Pallás y Andilla son de más de 1.000 millones de euros. Por otra parte, algunas zonas no volverán a recuperarse hasta dentro de cien años. Desde el sector forestal se espera que el Consejo y el partido político que los sustenta, como también el principal partido de la oposición y el resto de los partidos, hagan una profunda reflexión y se pongan de acuerdo para desarrollar una política forestal a largo plazo contando con las asociaciones que representan el sector valenciano.

El sector forestal considera que las políticas partidistas a corto plazo y el inmovilismo que ha imperado durante los últimos quince años, sumado a las trabas burocráticas para propietarios y empresas para realizar una correcta labor de gestión forestal sostenible, explican el terrible incendio ocurrido la semana pasado. Pero lo peor es que, sin duda, se está gestando otro gran incendio, quizás este mismo verano.

Los incendios forestales de Cortes de Pallás y Andilla, no sólo son un desastre ecológico de enorme magnitud, sino que también perjudican a la economía y a la sociedad de la región. La pérdida de 50.000 hectáreas de superficie forestal en el interior de las provincias de Valencia y Castellón suponen una serie de daños ambientales directos, pero que, indirectamente, se van a proyectar durante años.

La devastación por el fuego de hábitats y ecosistemas forestales significa también pérdida de biodiversidad y la desaparición de cientos de especies vegetales y animales en las zonas quemadas.

Se reducen, claro, los recursos forestales que se destinan a la producción de madera y bioenergía, pero también se destruye fauna silvestre. Solamente en impacto directo de la actividad cinegética en las zonas devastadas se calcula una pérdida directa anual de más de un millón de euros. En cuanto a los ciclos hídricos, es difícil realizaar un cálculo del impacto directo sobre la calidad del agua a corto o medio plazo.

En cuanto al impacto directo sobre emisiones de carbono, sumando el efecto directo de los dos incendios y posterior pudrición de la madera, se calcula que la emisión total es de unos 2,5 millones de toneladas de carbono, más de lo se emite en un año en toda la Comunidad Valenciana en el sector industrial, el transporte y el consumo doméstico.

Por otra parte, la pérdida de poder calorífico de la biomasa perdida equivale a 1.500 millones de litros de diésel. En total, por tanto, el valor energético perdido es de casi 1.000 millones de euros.

Se ha producido un cambio de paradigma forestal en la región condicionado por el abandono de la actividad agraria y forestal en el interior de la Comunidad desde mediados del siglo XX. Si no cambia esta situación, se producirán más incendios.