Los ácaros disparan un virus exterminador de abejas
El preocupante descenso de las poblaciones de abejas a nivel mundial podría tener en un virus a uno de sus principales verdugos. Produce atrofia y deformación de las alas en las abejas que nacen, causándoles la muerte en masa, y el responsable es este virus, provocado por ácaros parásitos que se alimentan de su sangre.

Se le conoce como el virus de las alas deformadas, y es noticia por estar causando estragos entre las pequeñas habitantes de las colmenas de todo el mundo, según una nueva investigación de la Universidad de Sheffield del Reino Unido. Su contagio lo difunden los ácaros y, de acuerdo con el estudio, ésta sería la razón por lo que se habría disparado su contagio, habiendo ocasionado la muerte de millones de colonias de abejas a lo largo y ancho del planeta.

El fenómeno que provoca este exterminio de abejas es conocido como desorden de colapso de colonias, y si bien su causa todavía es un misterio para la ciencia, esta investigación aporta una posible respuesta. De acuerdo con la hipótesis barajada en ella, la combinación de virus y ácaros sería el principal responsable de la desaparición de las abejas, por encima de otros posibles causantes como los pesticidas, los hongos o la disminución de la flora.

En concreto, el ácaro varroa sería el potenciador del virus al alimentarse de hemolinfa o sangre de abeja, concluyó el trabajo, que estudió el impacto de los varroa en Hawai, donde los ácaros están experimentando un fuerte crecimiento.

No olvidemos que cualquier amenaza que sufran las abejas también la padece la agricultura y los ecosistemas en general. El trabajito que hacen los insectos polinizadores es valioso para el equilibrio del hábitat natural, incluidos los cultivos. Se estima en más de 153.000 millones de euros la aportación anual de abejas, mariposas, escarabajos y pájaros a la economía, según un informe de Naciones Unidas del 2011.