Los aerosoles hacen que haya menos huracanes
Según un sorprendente estudio, el uso de sprays ahuyentaría a los huracanes. En concreto, su uso masivo hace unas décadas aumentó la polución pero también redujo la frecuencia de las tempestades tropicales en el Atlántico norte, en un inesperado y beneficioso efecto no esperado para la humanidad.

Sí, aunque parezca algo increíble, sus pequeñísimas partículas atmosféricas no sólo contaminan y atentan contra la capa de ozono, sino que influyen en la formación de nubes o, como nos desayunamos ahora, también en la formación de tormentas tropicales y devastadores huracanes.

Tal y como sostiene un estudio del Met Office, el servicio meteorológico nacional de Reino Unido, los aerosoles hacen que las nubes brillen, propiciando el reflejo de la energía solar hacia el espacio. Básicamente, ello afectaría a la temperatura del océano y a los patrones de circulación tropical, dificultando la formación de un huracán.

Disminución de su uso

Para demostrarlo, se han utilizado modelos diseñados para simular el cambio climático, concluyendo que las tempestades tropicales en el Atlántico norte eran menos frecuentes durante los periodos en los que se apreciaba una mayor concentración de aerosoles. Así, tras considerar una serie de aspectos, concluyen que los aerosoles producidos por el hombre son los principales responsables de este fenómeno.

Los aerosoles hacen que haya menos huracanes
Es más, a partir de sus cálculos pudieron reproducir la variabilidad en las últimas décadas de forma fiable y, de hecho. A su vez, consideran que desde que ha comenzado a disminuir su uso desde 1990 las tempestades tropicales han experimentado el revival que padecemos desde hace unos años.

Recordemos que los aerosoles producen un impacto importante en el cambio climático a consecuencia de la composición química de sus partículas en suspensión, que modifican los rayos solares que llegan a la Tierra, provocando el conocido efecto parasol a escala global.