Cambio climatico y agricultura europea
No se necesitan nuevos estudios para saber que los efectos del cambio climático se dejarán sentir en todo el mundo, simplemente porque es algo que se tiene claro. Sobre todo proliferan trabajos que buscan hacer luz sobre el modo en que se dejará sentir su impacto en las próximas décadas.

En este caso, las noticias se refieren a diferentes cultivos agrícolas europeos y su tenor es agridulce, que no es poco, habida cuenta de los habituales resultados apocalípticos que suelen arrojar este tipo de aproximaciones de laboratorio.

Nos las trae un estudio de la Universidad de Stanford, que concluye que debido al calentamiento de 3,5 grados centígrados para el 2040, en toda Europa se espera una gran pérdida de productividad de trigo y cebada, de más de un 20 por ciento.

Una obligada adaptación

Sería una gran merma de la productividad de algunos cultivos de cereales, cercana a una cuarta parte de las cosechas actuales, pero hay que añadir una parte positiva, que lo es sólo a medias, en realidad.

La esperanza, palabra mágica que al menos permite una reacción, se centra en la posibilidad de adaptarse a las nuevas circunstancias para evitar la caída del rendimiento por el aumento de las temperaturas globales. De acuerdo con el estudio, hacer esfuerzos para una adaptación podría ayudar a frenar el declive.

Los agricultores europeos tendrán que adaptarse al cambio climático
Más allá de las cifras estimadas de pérdida de productividad, la aportación fundamental del estudio ha sido demostrar que en un futuro no lejano el cambio climático traerá consecuencias importantes que afectarán a los cultivos de forma decisiva.

La adaptación necesaria abarca nuevos usos de las tecnologías, optar por otros tipos de cultivo (el maíz, por ejemplo, sólo bajará un 10 por ciento su productividad) o combatir las sequías mediante eficientes sistemas de riego.