Los alimentos orgánicos no son más saludables a corto plazo, advierte un polémico estudio
Si elegimos comer alimentos orgánicos, que sea por mejorar el bienestar animal o por cuidar el entorno, pero no por ganar en salud, pues ni alimentan más ni ofrecen beneficios mayores que sus alternativas convencionales, al menos a corto plazo, advierte un estudio.

Llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Standord, en Estados Unidos, el estudio basa sus conclusiones en un repaso de anteriores estudios realizados sobre esta misma cuestión, si bien ninguno de ellos duró más de dos años, por lo que las conclusiones sólo se consideran válidas dentro de este periodo.

En concreto, se revisaron más de doscientos estudios que comparaban tanto las diferencias entre consumidores de alimentos orgánicos y no orgánicos, como sus nutrientes, bacterias, hongos y pesticidas en frutas, verduras, cereales, carne, leche y huevos.

Por un lado, las investigaciones analizadas se hicieron en humanos, pero ninguna de ellas duró más de dos años, por lo que sigue siendo una incógnita el impacto de su consumo a largo plazo. Ello significa que los pesticidas y otros tratamientos químicos recibidos por los productos no orgánicos, en teoría, podrían causar problemas de salud por acumulación en nuestro organismo a más largo plazo.

Sin embargo, esta posibilidad queda descartada por esta investigación en un plazo de tiempo de un máximo de dos años. Por contra, se ha hallado que las frutas y verduras contienen similares cantidades de vitaminas, y la leche idéntica cantidad de proteínas y grasas, por ejemplo, independientemente de que sean o no ecológicas.

La mayor cantidad de nitrógeno encontrada en los productos ecológicos por distintos tipos de fertilizantes empleados fue descartada como beneficiosa para la salud y el uso de pesticidas, por hallarse legalmente controlados, también se consideraron irrelevantes.

Quien siga sin creer que no hay diferencias entre los alimentos orgánicos y los convencionales, ha de saber que no está solo. Todo lo contrario, son muchos los estudios que contradicen estas conclusiones. Una vez conocidos sus datos, Soil Association, impulsora de la alimentación ecológica en Reino Unido, afirma que la investigación tiene muchos fallos como, por ejemplo, el de no estudiar los efectos más allá de los dos años, cuando es algo más que sabido que la exposición a productos químicos deja sentir sus efectos a largo plazo.