Los animalistas denuncian que Madrid dedique casi 350.000 euros a subvencionar la fiesta taurina
Dedicar dinero público a los toros es impopular no sólo por lo de siempre, es decir, por destinar dinero público al maltrato animal, sino también por evidenciar que los recortes, que sí afectan a áreas básicas, son indiscriminados e injustos hasta decir basta.

La Comunidad de Madrid es un ejemplo de ambas cosas: no sólo ha recortado en sanidad y en educación, sino que acaba de anunciar que destinará 322.491,97 euros en subvenciones a municipios y asociaciones taurinas de la autonomía.

El Partido Animalista contra el Maltrato Animal (PACMA) ha puesto el grito en el cielo, como era de esperar. Con una ironía que hace gala de un sentido común aplastante, se pregunta cómo puede haber dinero para esto y no para otras cuestiones vitales para la sociedad. ¿Y, cómo no preguntárselo…?

‘La viga atravesá’ recibirá subvención

En concreto, según la Orden publicada el 23 de octubre de 2012, se destinarán 256.860,45 euros a subvencionar a los municipios de menos de 20.000 habitantes que lleven a cabo actividades que apoyen y fomenten la fiesta taurina. Serán un total de 90 pueblecitos madrileños como Villa del Prado, con 6.456 habitantes y casi los mismos euros (6.226,92) de subvención o El Álamo, un caso similar.

Por su parte, hasta 37 organizaciones sin ánimo de lucro recibirán 65.631,52 euros en subvenciones destinadas también a la promoción de actividades taurinas. A este respecto, Pacma espeta:

Cabe preguntarse en qué emplearán los 2,294,40 euros concedidos a la peña taurina denominada La viga atravesá. En cambio, sí sabemos a qué dedicarán los 3.824 euros concedidos a la Peña taurina El Rescoldo, cuyas actividades son la concesión y entrega de premios, la celebración de fiestas camperas o viajes para conocer las distintas ferias de España.

Al margen de la crisis económica, el Partido Animalista da un dato de peso que hace que destinar dinero público a este fin sea un auténtico despropósito, cuando recuerda que la encuesta realizada por SIGMADOS en julio del 2011 dejó bien clara la aversión de los madrileños por la tauromaquia: más de dos tercios la rechaza. En concreto, el 74,5 por ciento es partidario de suprimir los espectáculos taurinos y el 67,7 por ciento es contrario a que las corridas de toros se subvencionen. Transparente y diáfano. ¿Dónde está el problema, entonces? Que cada uno se responda.