Los árboles viejos y la biodiversidad
Cada año desaparecen catorce millones de hectáreas de bosque en todo el mundo. Esa superficie es, aproximadamente, toda la masa boscosa que hay en un país como España. En el Día Internacional de la Biodiversidad, la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente (FFRF) ha pedido que los árboles viejos sean considerados como “frágiles reductos de biodiversidad” y su protección se haga efectiva.

La desaparición de los bosques implica mucho más que la pérdida de los árboles. Significa que las especies que viven en ese hábitat tendrán muy difícil su supervivencia. Los árboles ancianos, no sólo de los bosques, sino también los de las zonas rurales y las ciudades, dan cobijo a una gran variedad de plantas y animales que los usan como refugio o como alimento. Aunque en España, la superficie de bosques ha aumentado, más del 80% de estos ejemplares de más edad han desaparecido en el último siglo debido a incendios, talas, enfermedades y obras y proyectos urbanísticos.

Un bosque es mucho más que un conjunto de árboles. Un bosque sirve de cobijo a muchas especies de aves, que necesitan bosques maduros para sobrevivir. Estas áreas boscosas bien conservadas y con árboles viejos son así esenciales para garantizar una buena conservación de la biodiversidad.

La FFRF, de la mano del Observatorio de Árboles Singulares, está desarrollando la campaña “SOS Árboles singulares: once medidas urgentes para salvar nuestro arbolado singular en 2011”, con acciones de concienciación dirigidas a autoridades locales, regionales y autonómicas, así como a los principales partidos políticos. Todo ciudadano puede apoyar la campaña a través de las redes sociales, que se presenta con el lema “¿Quieres ayudar a salvar los árboles singulares de tu municipio en menos de cuatro minutos?”.

La FFRF ha mandado a todos los más de ocho mil ayuntamientos españoles, federaciones de municipios, administraciones públicas de distinto ámbito y a los líderes de los grandes partidos políticos con representación parlamentaria un Manual de Buenas Prácticas sobre cómo cuidar a estos ejemplares. También se ha mandado un documento con las once propuestas específicas de actuación para evitar que estos árboles desaparezcan.

Además, anima a una ciberacción: que se mande una carta al alcalde de la ciudad donde uno viva. La carta tipo se puede encontrar en la web de la FFRF.