Los bosques primarios
¡Qué agradable es pasar un día en el bosque! Si vais con asiduidad seguro que habéis notado que algunos son diferentes: los árboles son más viejos y hermosos, el sotobosque está equilibrado y hay más biodiversidad. En otros bosques predominan árboles muy jóvenes que a menudo crecen demasiado juntos, y el sotobosque es de tal magnitud que no se puede caminar. Seguro que el primer tipo de bosque es más antiguo que el segundo; es por ello que ha tenido más tiempo de desarrollarse en plenitud.

Pero existen unos bosques tan hermosos que no podemos imaginarlos, a no ser que seamos de los pocos privilegiados que los han visitado: los bosques primarios, aquéllos que ya existían cuando la historia del hombre sobre la faz de la tierra era muy nueva. En estos bosques el ser humano no ha dejado su impronta y su biodiversidad es increíble.

El 80% de los bosques primarios del planeta ya ha sido destruido (¿recordamos a la ardilla de Estrabón que podía atravesar la península ibérica saltando de árbol en árbol? ¿qué haría ahora?). El 20% restante corre un grave peligro, que afecta también a los animales que allí viven, sin olvidar que también en ellos se refugian gran parte de los indígenas aislados e incluso no contactados que todavía sobreviven.Los bosques primarios actúan como pulmones verdes del planeta y reguladores del clima, factores que contribuyen a su importancia.

Según Greenpeace, los siete últimos grandes bosques primarios del planeta son los siguientes:

– El bosque tropical amazónico
– La jungla del sudeste asiático
– Las selvas tropicales de África central
– Los bosques templados de Sudamérica
– Los bosques primarios de Norteamérica y Canadá
– Los últimos bosques primarios europeos
– Los bosques de la taiga siberiana

En posts siguientes iré hablando sobre cada uno de estos bosques, puesto que creo que es importante que los conozcamos un poquito más para aprender a respetarlos, cosa que podemos hacer aunque vivamos lejos de ellos. ¡Ya veréis cómo!