Los bosques pueden ayudar a conseguir una economía verde global
Están por doquier, y en lugar de ser sólamente un bien esquilmado o protegido, los árboles también pueden ayudar de forma importante a conseguir una economía sostenible a nivel mundial fuerte y duradera, según concluye un informe de la ONU.

Es decir, en lugar de ser un recurso limitado que no cesa de sufrir una imparable deforestación, como ocurre actualmente, los autores del trabajo proponen una adecuada gestión de las masas forestales para convertir los bosques en un recurso valioso para el entorno y también para la economía de cualquier país.

Estos hallazgos han sido presentados las vísperas de la cumbre de Río+20, que se celebrará del 20 al 22 de este mes en esta ciudad brasileña dos décadas después de la Cumbre de la Tierra, a instancias de la ONU. Pero poner en marcha esta política de protección de los bosques con rentabilidad económica no es sencillo, en primer lugar porque, según explicaron los autores, se necesita consensuar políticas correctas para exprimir al máximo todo el potencial que tienen.

Básicamente, su propuesta es extender la actual fuente de riqueza que a día de hoy ya suponen para muchas comunidades. “Además de mitigar el cambio climático y preservar los ecosistemas, los bosques y las plantaciones de árboles controladas son una fuente directa de alimentos, de energía y de ingresos para más de mil millones de personas más pobres del mundo”, apunta Eduardo Rojas-Briales, director de Montes de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) .

Rojas está convencido de que el informe presentado, La situación de los bosques del mundo 2012, demuestra que la gestión sostenible de los bosques por sí sola no permitirá pasar a una economía verde, pero sí de que es un camino seguro hacia las economías sostenibles, tema principal sobre el que esta misma semana debatirán las naciones en la cita brasileña.