Los bosques son indispensables para la buena calidad del agua
Una buena y bien gestionada ordenación forestal es esencial para optimizar los beneficios forestales relacionados con el agua. Así lo ha expresado la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación). En otras palabras, de la buena conservación de los bosques depende el suministro de agua potable para millones de personas.

Para el año 2025, casi 2.000 millones de personas vivirán en regiones donde hay escasez total de agua. Los bosques capturan y almacenan agua y pueden desempeñar una función importante en el suministro de agua potable para estos millones de personas en las grandes ciudades del planeta. Atender a la protección y ordenación forestal es lo mismo que defender un suministro de agua limpia.

Los bosques son parte de la infraestructura natural de cualquier país. Son esenciales para el ciclo del agua. Reducen desastres naturales: mitigan los efectos de las inundaciones, previenen la erosión del suelo, regulan las capas freáticas y aseguran un suministro de agua de alta calidad para la población, la industria y la agricultura. Reducen los riesgos asociados al agua, como los deslaves, las inundaciones locales y la sequía, y ayudan a prevenir la desertificación y la salinización. Los bosques sustentan el medio ambiente desde su base.

Son una cubierta vegetal para las cuencas de captación que suministran agua potable. Las cuencas hidrográficas forestales proveen una gran parte del agua que satisface las necesidades domésticas, agrícolas, industriales y ecológicas. Así, la gestión del agua y la de los bosques están claramente relacionadas. Ambas necesitan, por tanto, soluciones normativas innovadoras que tengan en cuenta todo el proceso natural del agua. La FAO quiere resaltar esta circunstancia en este Año Internacional de los Bosques 2011. La relación entre agua, suelos y bosques repercute directamente en la calidad de vida de la gente, en sus medios de subsistencia y en su seguridad alimentaria.