Los cebos envenenados matan todo tipo de animales
Usar cebos envenenados, aunque tenga como objetivo matar a especies perjudiciales, no es una buena idea. En Cantabria (España), al menos dos perros, cinco milanos reales, cinco zorros, un cuervo y un gato han muerto envenenados por comer cebos que no estaban dirigidos a ellos.

Según denuncia la organización SEO/BirdLife, el número de ejemplares muertos y la toxicidad del veneno utilizado en las localidades de Valdeolea y Cervatos demuestran la grave amenaza que suponen los cebos con veneno. Y no sólo para la fauna salvaje, sino también para los animales de compañía y, en el peor de los casos, incluso para las personas. Por tanto, solicitan que se castigue a quienes colocan este tipo de cebos. Desde el proyecto Life+VENENO se ejercerá la acusación particular.

La organización ecologista pide que se investiguen estos episodios hasta identificar a los autores y reducir así la impunidad de este tipo de delitos. Felipe González, delegado de SEO/BirdLife en Cantabria, ha solicitado a la Consejería que, dado que el caso parece estar relacionado con los conflictos entre ganaderos y lobos, se paguen cuanto antes las indemnizaciones pendientes para compensar los daños producidos a los ganaderos.

También recuerda el compromiso firmado por el Gobierno de Cantabria ante la Comisión Europea y manifestado por su Consejera de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural, para la aprobación de un Plan de Acción para la erradicación del uso ilegal de veneno, que sigue pendiente de aprobación.

Además del citado conflicto con los lobos de la región, se han detectado casos relacionados con el uso incontrolado de sustancias tóxicas como los rodenticidas (para controlar las plagas de roedores). En este sentido, Desde SEO/BirdLife denuncian que Cantabria es una de las regiones donde más se usa el veneno y ello se debe a que no se hace un seguimiento intenso de estos casos.

La colocación de cebos envenenados es ilegal. Sin embargo, se sigue practicando en el campo español. Por otra parte, es completamente ineficaz, además de resultar un método masivo, no selectivo y cruento para la fauna. Por ello, aparece tipificado como delito en el Código Penal. El veneno en el campo supone un riesgo para la salud pública, para el medio ambiente y para las mascotas.