Los cocodrilos proliferan en Florida
En la península de Florida, en el estado homónimo, en Estados Unidos, se encuentra el Parque Nacional Biscayne, una gran extensión de manglares donde el 95% es agua. Un lugar perfecto para que vivan grandes reptiles como los cocodrilos. Agazapados bajo la turbia superficie del agua, estos peligrosos reptiles esperan pacientemente a la espera de caer sobre su presa. Algunos pescadores aficionados se tienen que disputar los peces con los cocodrilos.

Cuando un hombre disputa una presa con un cocodrilo de casi cuatro metros de longitud, tiene las de perder. El cocodrilo se queda con el pescado y lo tritura con sus mandíbulas antes de tragárselo. El pescador puede sentirse feliz por no haber perdido una mano. En Florida, dada vez se producen más situaciones de este tipo. Los reptiles están reconquistando la península.

El mes pasado, en Cayo Largo, un cocodrilo de tres metros de largo mató a una perra de unos treinta kilogramos. El verano pasado, los cocodrilos se paseaban por los canales de una lujosa comunidad llamada Gables-By-The-Sea, cerca de la bahía de Biscayne.

El cocodrilo americano (Cocodrilo odylus acutus) es una especie que se vio reducida a unos pocos cientos de ejemplares. En las últimas décadas, su población se ha multiplicado casi por diez. Se calcula que ahora hay unos mil quinientos.

Los cocodrilos están regresando a áreas costeras que habían abandonado, lugares en los que vive gente. El año pasado, la Comisión de Conservación de la Flora y la Fauna de la Florida (FWC), recibió más de un centenar de llamadas por molestias de cocodrilos. Más del 80% provinieron de los condados Miami-Dade y Monroe.

Si se compara con el millón de caimanes que viven en el estado, el problema puede parecer menor. Pero no es así. Desde 2007, la especie ya no está catalogada como “en peligro de extinción”, aunque sí está protegida por leyes federales.

En realidad, lo que hacen reptiles, serpientes y saurios, es volver a pasear por donde solían hacerlo, sólo que, ahora, se encuentran piscinas, jardines y casas en vez de naturaleza salvaje.