Los corales del Cantábrico en peligro
Es evidente que las medidas de protección sobre las especies marinas son deficientes prácticamente en todo el mundo. Pero en concreto, en la zona cantábrica, la situación es grave. Los corales de profundidad y negros del Cantábrico se enfrentan a amenazas como el cambio climático, la pesca de arrastre y la contaminación, sin que dispongan de suficiente protección a través de convenios internacionales. Además de la legislación, una de las herramientas más útiles para conservar estos ecosistemas son las áreas marinas protegidas, pero el mar Cantábrico tiene menos del 1% de su superficie protegida. Algo que es insuficiente para su vital conservación.

Los corales de profundidad y los corales negros del Cantábrico únicamente están recogidos en el Apéndice II de CITES, que regula su explotación en el Mediterráneo, pero no en otros mares. Estas medidas son claramente insuficientes para que salgan de la situación de peligro en al que se encuentran.

Pero los corales de profundidad son especialmente vulnerables ante el cambio climático por encontrarse en aguas frías, puesto que absorben los gases más rápidamente. Entonces es necesario aumentar los conocimientos sobre sus localizaciones geográficas y evaluar su estado antes de que la situación sea irreversible para estas comunidades todavía vivas.

El problema es la escasa información científica existente sobre las localizaciones de estas especies, eso es lo que las pone en situación de riesgo. La pesca destructiva y el cambio climático también favorecen la pérdida de estos hábitats, de crecimiento lento y gran fragilidad. Pedimos reforzar los estudios sobre estas comunidades, así como declarar áreas marinas protegidas son pasos necesarios para la supervivencia de estas especies. El Cantábrico únicamente recoge tres espacios marinos protegidos, lo que evidencia la necesidad de declarar nuevas áreas que recojan la enorme biodiversidad existente en estas preciosas aguas.