Los demonios de Tasmania más dóciles son la esperanza para la conservación de la especie
Los demonios de Tasmania más agresivos se llevan la peor parte en la tragedia que sufre la especie desde hace unos años con la propagación de un cáncer contagioso trasmitido por mordedura. A falta de una vacuna y de terapias, el exterminio selectivo que está provocando el cáncer propiciará la reproducción de los ejemplares dóciles, ya que tienen menos posibilidades de contraer la enfermedad.

De seguir avanzando esta letal enfermedad, que ya ha matado a casi toda la población silvestre, estos mamíferos marsupiales podrían empezar a conocerse como los angelitos de Tasmania por cebarse de forma especial con los más mordedores. Aunque, fuera de bromas, el asunto es realmente serio, pues la especie está desapareciendo a pasos agigantados a causa de este cáncer facial, que en 2010 ya había acabado con el 60 por ciento de ellos y este año se estima que alcanza un estremecedor 80 por ciento.

La detención del exterminio por el simple cambio de comportamiento de la especie, que vendría de esa selección de los más dóciles a consecuencia de la misma enfermedad, ha sido la conclusión de un nuevo estudio realizado por científicos de la Universidad de Tasmania, al sur de Australia.

Los demonios de Tasmania más dóciles son la esperanza para la conservación de la especie
En concreto, el hallazgo del estudio ha sido encontrar que los demonios más agresivos no eran super-propagadores, es decir, no eran los responsables de la mayoría de las transmisiones, sino super-receptores de esta patología infecciosa que deforma sus caras hasta matarlos por tapar su nariz y boca, impidiéndoles respirar y comer.

El descubrimiento ayudará a desarrollar estrategias para aumentar la reproducción de los ejemplares más sumisos con la esperanza de que la naturaleza haga su labor trasmitiendo la naturaleza dócil a las sucesivas descendencias. Hoy por hoy, heredar un carácter suave es la mejor manera de sobrevivir, tanto cada uno de los ejemplares como la especie entera. Al menos, mientras llega esa vacuna…