Los diamantes importan más que las personas
Gam Diamonds es una empresa con sede en Londres, Gran Bretaña, que se dedica a extraer y producir diamantes de diferentes minas del mundo, principalmente en Oceanía y África. Los diamantes son su negocio y, para defenderlo, no dudan en pasar por encima de todo un pueblo.

Claro que una empresa no puede llevar a cabo tal latrocinio de los recursos naturales sin el consentimiento de un gobierno. En este caso, del Gobierno de la República de Botsuana, un país de más de un millón y medio de habitantes que limita al sur con Sadáfrica. El susodicho Gobierno va a permitir que la enorme mina situada en la Reserva de Caza del Kalahari Central se comience a explotar comercialmente. Esta mina tiene un valor de unos 3.300 millones de dólares (casi 2.500 millones de euros). A los habitantes del lugar, los bosquimanos de Gope del Kalahari, les será imposible acceder al agua en su propio territorio.

La organización internacional Survival, que lucha por la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, denuncia que los bosquimanos desconocen las consecuencias negativas que supondrá la mina para su comunidad. Muchos bosquimanos se han visto afectados y obligados a vivir fuera de la reserva, en una expulsión forzosa que dura desde 2002. El Gobierno no permite que cacen ni que accedan al agua dentro de la reserva.

Mientras los bosquimanos esperan la resolución a una apelación interpuesta para recuperar su acceso al agua, el Gobierno a concedido al licencia de explotación de la mina a la empresa Gam Diamonds. El argumento del Gobierno de Botsuana para explusar a la comunidad bosquimana de las tierras es proteger la vida salvaje de la región. Sin embargo, los bosquimanos viven allí desde hacen miles de años y no han alterado el medio ambiente.

Desde Gem Diamonds, por otra parte, se señala que los bosquimanos han dado su consentimiento a la mina. Es una afirmación muy poco creíble, la verdad.

¿Para qué sirve un diamante?