Los días nublados potencian la fotosíntesis
La fotosíntesis es un proceso que llevan a cabo las plantas y por el que se convierte materia inorgánica en materia orgánica gracias a la energía que aporta la luz del Sol. La energía luminosa se transforma en energía química. Este proceso es fundamental para la vida en el planeta. Todos los seres vivos dependemos directa o indirectamente de la fotosíntesis que realizan las algas, en el medio acuático, y las plantas, en el medio terrestre. Además, cada año las plantas fijan en forma de materia orgánica unos 100.000 millones de toneladas de carbono.

Para que se produzca la fotosíntesis hacen falta, pues, los rayos del Sol. Por la noche, no se produce. Cabría pensar, entonces, que los días soleados son los que más benefician al proceso. Pero no es así. Los árboles se adaptan a la cantidad de luz que reciben y potencian su fotosíntesis cuando el cielo está cubierto de nubes.

En otras palabras, los días nublados se produce una mayor absorción de carbono. Así se desprende de estudio recientemente publicado en la revista Functional Ecology.

Las nubes difuminan la luz. Por ello, las ramas situadas en lo más profundo del árbol pueden recibir algo de luz y contribuir a la absorción de dióxido de carbono. Por el contrario, en los días soleados, esas hojas más escondidas se encuentran en sombra y no reciben rayos solares que les permitan realizar el proceso de fotosíntesis.

Para llegar a estas conclusiones, los científicos del Centro de Investigación sobre Cambio Global de Brno (República Checa) cuantificaron la absorción neta de un bosque de coníferas en condiciones de nubosidad ausente y en condiciones de nubosidad elevada. También midieron los niveles de clorofila en hojas a distintas alturas de la cubierta del árbol. Así descubrieron que se producía una mayor absorción de carbono los días nublados y que la explicación era ese reparto de la luz en todas las hojas del árbol.