Los diputados de Brasil permiten la deforestación amazónica
Unas mil personas (entre ellas, la ex ministra brasileña de Medio Ambiente, Marina Silva) se concentraron en Sao Paulo para protestar por la nueva Ley del Medio Ambiente. Según los que la critican esta nueva normativa, permitirá la deforestación de la selva amazónica.

El Congreso de Brasil ha votado esta semana dicha ley, una ley que relaja la normativa medioambiental para favorecer a los granjeros que quieren más tierra para criar ganado. De este modo, se permitiría a los granjeros talar los árboles de la mitad de sus tierras incluso en zonas medioambientalmente sensibles. La actual ley, aún vigente, les permite despejar el 20% de su tierra en la zona amazónica.

La presidenta Rousseff se ha posicionado en contra de la ley. No hace mucho que el Gobierno de Brasil hizo público un informe en el que se mostraba un terrible aumento de la deforestación de la Amazonia. Además, se ha declarado una amnistía general para los que incurrieron en delitos contra la vegetación hasta 2008. Los ganaderos han ganado a los ambientalistas. La presidenta de Brasil vetará la entrada en vigor de la Ley.

Hay que señalar que la votación en el Congreso no estuvo reñida. Los diputados lo tenían bien claro: para la reforma del Código Forestal, 410 votaron a favor y 63 en contra, mientras que para la amnistía para los delitos de deforestación cometidos hasta 2008, 273 diputados votaron a favor y 187 en contra.

Tanto ecologistas como científicos han avisado que esta normativa tendrá efectos muy negativos para el medio ambiente. Además, también se aprobó una norma que pone en riesgo las llamadas Áreas de Preservación Permanente (APP), que son espacios protegidos en zonas que se consideran vitales para el mantenimiento de los ecosistemas, como pueden ser los márgenes de los ríos.

El sector agropecuario brasileño tiene un inmenso poder en el Parlamento del país. Velan por sus intereses, por alimentar su ganado. El resto de la población, pierde.