Los edificios de energía cero
A partir de 2016 todos los edificios que se construyan, ya sean residenciales, de oficinas o de servicios, serán de energía cero. Eso es lo que ha aprobado la Unión Europea en busca de un alto nivel energético que haga que el consumo sea igual o menor que la energía procedente de fuentes renovables.

Para ello tendrán que cambiar muchas cosas: se instalarán sistemas de iluminación eficientes y medidores inteligentes, los sistemas de refrigeración y calefacción serán mejorados, habrá doble acristalamiento y se mejorará el aislamiento. Todo esto, junto a la instalación de paneles solares fotovoltaicos, paneles térmicos, calderas de biomasa o molinos minieólicos, reducirán la dependencia energética.

Gracias a los avances en tecnología la energía cero ya es posible, aunque todavía queda mucho camino por recorrer. Los países de la UE tendrán que presentar sus planes de acción nacionales para mejorar la eficiencia de los edificios el 30 de junio de 2011 a más tardar. Estos edificios gozarán de facilidades fiscales e hipotecas a un tipo de interés más bajo.

También se podrían tomar medidas en lo que respecta a los edificios vacacionales de menos de 50 metros cuadrados, las construcciones temporales de menos de 18 meses y los edificios dedicados a actividades religiosas o a la agricultura. Los edificios históricos de momento no se incluyen dentro de este pack, aunque es muy probable que terminen entrando.