Los edificios energéticamente eficientes, claves para una nueva economía
Se ha celebrado el I Congreso de Edificios de Consumo de Energía Casi Nula (EECN). Es el futuro de la construcción, un sector abocado a un cambio de modelo en todo el mundo. Especialmente, en lo que se refiere a la eficiencia energética debido a los altos costes, no sólo medioambientales, sino también económicos, por el consumo de energía.

La Asociación Europea de Edificios Energéticamente Eficientes (E2BA) es una iniciativa del sector industrial europeo, fundada por empresas como Acciona, Mostostal, Bouygues, DÁppolonia, EDF, Philips, Saint-Gobain y Stiebel Eltron en 2008 con el objetivo de proveer, implementar y optimizar edificios y barrios que reduzcan los consumos de energía y las emisiones de dióxido de carbono (CO2).

La citada asociación recibe fondos europeos destinados a transformar el sector de la construcción. Europa necesita reducir sus consumos energéticos y el sector de la construcción es uno de los de mayor consumo en el continente. Además, es uno de los sectores más difíciles de cambiar.

Es importante, en este sentido, investigar sobre nuevos materiales y la optimización de los costes de fabricación y sobre tecnologías de la información con el objetivo de monitorizar, gestionar y controlar el gasto energético de los edificios.

Para José María Campos, director del área de Smart Buildings and Cities de la Fundación Tecnalia, los edificios del año 2050 deberán ser flexibles y mucho más eficientes que los actuales, no sólo en el consumo de energía, sino también en el consumo de agua y otros recursos. Los edificios se adaptarán a distintas condiciones, tanto de las personas que los usen o habiten, como del medio ambiente.

Otro de los retos es la descarbonización de la energía. Europa va a apostar por ello. Es la base del nacimiento de una nueva economía, una revolución en el sector industrial que puede posicionar a Europa como líder global. El efecto beneficioso será doble: mejorar el medio ambiente y reducir la dependencia económica y energética de países política y socialmente inestables.

Campos es optimista y cree que, dentro de treinta o cuarenta años no existirá en Europa el modelo de ciudad contaminada. Los centros urbanos estarán libres de polución y de ruido. El vehículo eléctrico y los edificios energéticamente neutros o positivos serán clave para ese cambio. Ojalá no se equivoque.