Los envases de KFC amenazan la supervivencia del tigre
Greenpeace sigue su lucha incansable contra la deforestación de las selvas, hogar de numerosas especies en extinción y de millones de personas. Con el precedente de exitosas campañas, por ejemplo contra Kimberly Clark (fabricante de los famosos Kleenex) o contra Mattel (de la muñeca Barbie), ahora le toca el turno a la comida rápida de Kentucky Fried Chicken (KFC), cuyos envases plásticos amenazan los bosques tropicales indonesios.

En concreto, un informe de la organización ecologista demuestra que la cadena de restaurantes KFC está dando matarile a árboles de la selva tropical de Indonesia, parte fundamental del hábitat de numerosas especies en peligro de extinción como el tigre o el elefante de Sumatra.

Tras analizar en laboratorio los envases que la cadena utiliza para servir su comida, se han encontrado evidencias de la presencia de fibra de árboles tropicales en los mismos. A partir de los resultados de este informe, la organización ecologista pide a KFC que suspenda de ipsofacto su relación con su distribuidora, la empresa Asia Pult Paper (APP).

El objetivo, por lo tanto, es que KFC cambie de política a la hora de elegir la procedencia del material de sus envases, como ya lo hicieran Mattel o Kimberly Clark. Y todavía mejor, que también lo haga APP porque, como viene a decir Greenpeace, si las mismas fábricas de pulpa de papel controlasen su materia prima, es decir, si evitasen la deforestación, acabarían teniendo contratos más jugosos, como ya les ocurre a las que lo han hecho. De paso, además, dejarían de echarse piedras a su propio tejado, porque tampoco les beneficia esquilmar la selva.

Para que la cosa no quede en simple regañina, Greenpeace ha iniciado una campaña online en su site, tan trabajada y mordaz como de costumbre. En ella pide a los internautas, potenciales clientes de la cadena, que ayuden a los bosques y a los amenazados tigres de Sumatra rechazando estas prácticas tan nefastas. Ojalá la presión mediática haga el efecto esperado.