Los espacios verdes de Barcelona mejoran la calidad del aire
Barcelona ciudad registra una contaminación que supera los límites permitidos y, de hecho, es una de las ciudades más polucionadas de Europa. Sin embargo, el aire que se respira podría ser bastante peor sin sus pequeñas y grandes zonas verdes, los pulmones que oxigenan el área metropolitana.

Además de proporcionar calidad de vida, la Naturaleza en el entorno urbano es también una inversión económica. Ambas cosas acaban de medirse científicamente con resultados interesantes, que demuestran la importancia de que una ciudad inteligente.

Según concluye un nuevo estudio del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales (ICTA-UAB) y del CREAF que estima el valor biofísico y monetario de servicios ecológicos (la filtración del aire y la captura de C02) que generan los espacios verdes de Barcelona.

No pueden con la polución

Los resultados son buenos y malos. Si por un lado muestran que los espacios verdes de la ciudad redujeron la friolera de 305,6 toneladas de contaminantes atmosféricos y capturaron 19.036 toneladas de CO2 al año, por otra parte no supone una gran cosa si se compara con los niveles medios de contaminación.

Las dimensiones del problema son tales que sus beneficios sirven de bien poco. El CO2 capturado, por ejemplo, supone sólamente un insignificante 0,47 por ciento de las emisiones totales anuales de gases de efecto invernadero. Como compensación, los beneficios económicos anuales suponen 1,73 millones de euros por la reducción de contaminantes atmosféricos y 300.000 euros por actuar como sumideros de carbono.

Publicada en la revista científica Ambio, la investigación recabó datos de zonas verdes como jardines municipales, arbolado en vía pública, espacios verdes privados o el Parc Natural de Collserola, así como información relativa a la contaminación durante el 2008. Se analizaron un total de 5 contaminantes atmosféricos: monóxido de carbono (CO), dióxido de nitrógeno (NO2), partículas en suspensión de menos de 10 micras (PM10), Ozono(O3) y dióxido de azufre(SO2), así como el efecto sobre el gas de efecto invernadero dióxido de carbono (CO2).

Los espacios verdes de Barcelona mejoran la calidad del aire
El trabajo analiza el potencial de las políticas medioambientales que buscan mejorar la calidad del aire y combatir el cambio climático a través de la gestión de zonas verdes. En particular, los investigadores consideran que debería ser una prioridad política mejorar de la calidad del aire.