Los gases de los diésel producen cáncer
El humo que sale por los tubos de escape de los coches que funcionan con derivados del petróleo son la causa del mayor problema ambiental de la gran mayoría de las grandes ciudades del mundo: la contaminación. Por si esto no fuera suficiente para tomar medidas para reducir el excesivo número de vehículos que contaminan la atmósfera, se ha descubierto que el humo de que producen los motores que funcionan con diésel causa cáncer. Así lo afirma un panel de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Dicho panel llegó a la conclusión de que las partículas que emite la combustión del diésel pueden producir cáncer de pulmón y tumores en la vejiga. Para su investigación, la OMS se basó en los hallazgos de un estudio realizado con trabajadores de alto riesgo, como mineros, empleados ferroviarios y chóferes de camiones.

La conclusión del estudio es clara y lógica: todo el mundo debería tratar de reducir su exposición a este tipo de humo. Y, en realidad, a cualquier tipo de contaminación. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, que pertenece a la OMS, ya había catalogado al humo de los motores diésel como probable cancerígeno para los seres humanos, aunque las evidencias no eran cien por cien fiables.

A partir de ahora, las partículas que produce la combustión del diésel están en el mismo grupo de cancerígenos como el plutonio, la luz solar y el alcohol. Del mismo modo que los mineros tienen más riesgo de sufrir enfermedades en los pulmones, los habitantes de las ciudades llenas de tráfico tienen más riesgo de desarrollar cáncer. A veces, nos preocupamos por las centrales nucleares, pero ¿no será igual de peligroso respirar el aire de las ciudades?

Los camioneros se llevan la peor parte, según el estudio, ya que tienen un mayor riesgo de padecer cáncer por su exposición al humo de los vehículos que conducen.

El doctor Christopher Portier, que dirigió la evaluación, ha señalado que la evidencia científica es convincente y la conclusión del grupo de trabajo es unánime: el humo de los motores a diésel causa cáncer de pulmón en los seres humanos.

Se desconoce el impacto del diésel sobre la población en general, que está expuesta a los humos, pero en un nivel menor que el de los camioneros y en periodos de tiempo más cortos. La propia industria del diésel ha hecho un esfuerzo por limpiar el humo de la combustión del diésel. En la actualidad, se usan combustibles con menor cantidad de sulfuro. Pero, aun así, son contaminantes.

La salud pública está en grave peligro. Imaginemos que cada vehículo diésel es una pequeña central nuclear que emite radiación cancerígena. Muy muy pequeña. Pero hay miles circulando cada día por nuestras ciudades.