Los hospitales, una gran oportunidad para ahorrar energía
Los hospitales consumen una gran cantidad de energía. A menudo, son los edificios que más energía consumen en una ciudad. Pero, en este caso, está bien empleada si con ello se salvan vidas humanas o se curan enfermedades. Con todo, arquitectos, ingenieros y expertos en energía buscan la manera de que esa energía sea más eficiente. Y segura. Un hospital nunca se puede quedar sin electricidad. Hay muchas vidas en juego.

Porque, además, el medio ambiente y la salud cada vez están más relacionados. Cuanto peores son las condiciones del medio ambiente, peor es la salud de las personas. Así que, a largo plazo, reducir la huella energética de los hospitales (y del resto de edificios) beneficia también a la salud. En la ciudad de Nueva York están comenzando a desarrollar aspectos en este sentido.

Los hospitales consumen un 8% de la energía consumida por los edificios comerciales, pero ocupan sólo el 4% de la superficie útil comercial. Una investigación del Integrated Design Lab de la Universidad de Washington ha demostrado que los hospitales pueden reducir el consumo energético en más del 60% con una inversión de entre 1 y 3% sobre los costes actuales. Por supuesto, todo ello sin poner en riesgo la seguridad eléctrica, que es tanto como decir la seguridad de los pacientes.

El objetivo último y ambicioso es lograr que los edificios lleguen a un gasto energético nulo. Generar la propia energía para las instalaciones del hospital, curando el medio ambiente y a las personas.

El primer paso es utilizar menos energía. Los hospitales cuentan con numerosos dispositivos médicos que dependen de la electricidad para su correcto funcionamiento. Pero también gastan, como el resto de los edificios, en refrigeración y en agua caliente sanitaria. Los hospitales deben prestar más atención a la calidad y la circulación de aire, en un diseño más sostenible, en definitiva.

Tanto investigadores como administradores reconocen que muchos sistemas son ineficientes. Uno de los problemas en los hospitales es la necesidad de calentar el aire para mantener la temperatura a un cierto. Del mismo modo, el agua caliente elimina más gérmenes. Pero quizá haya otra forma de matar a los gérmenes de los trabajadores sanitarios.