Los humedales del Mediterráneo en peligro
El oasis de Siwa, en Egipto, es famoso por sus aceitunas, sus dátiles y sus manantiales subterráneos que son esenciales para la agricultura de la región. Pero el agua se está agotando, ya que tanto las empresas de agua, como los agricultores de la región, compiten por el más preciado recurso natural.

En el lado africano del Mediterráneo, durante el siglo pasado había numerosos humedales, pero la mitad han ido desapareciendo. Y, con ellos, parte de la vida y del desarrollo que crecía a su alrededor. Unos 350 especialistas de países de la región se han reunido en un encuentro en Agadir, Marruecos, para hablar sobre los humedales del Mediterráneo. En su opinión, la gestión del agua debe ser replanteada.

Es esencial que el agua sea de libre acceso para todos. La gestión del agua debe ser reconsiderada y hay que analizar qué consecuencia tendrá en el ser humano y en la biodiversidad. Si no se gestiona de manera correcta, sostenible, la gente de los pueblos cercanos a los humedales se verá obligada a ir a otro lugar. Y lo mismo puede ocurrir con algunas especies de plantas o animales.

Los que no tengan acceso al agua, ni a la de superficie ni a la del subsuelo, abandonarán las regiones debido a lo que se podría llamar una “guerra del agua”.

En el Mediterráneo, todos los tipos de humedales, charcas, marismas o manglares, están amenazados. Las causas son diversas: el turismo, la agricultura, la industria, la contaminación… En el Líbano, por ejemplo, casi nadie bebe agua del grifo, todos prefieren comprar agua embotellada. Los estudios dicen que por debajo de 1.200 metros todas las aguas subterráneas están contaminadas. Las cloacas y los residuos industriales van a parar a los ríos subterráneos.

Los expertos dicen que sólo una acción urgente, coordinada por los gobiernos, puede frenar la crisis a la que se enfrentan los humedales. Pero los expertos en el medio ambiente señalan que los políticos solo actúan a corto plazo.