Los países que más contaminan
El uso de combustibles fósiles en la industria y la expansión del comercio internacional tiene su parte negativa: más contaminación y muertes asociadas a la emisión de gases contaminantes. ¿Merece la pena seguir creciendo a cambio de vidas humanas y destruir nuestro medio ambiente? Esa es la gran pregunta que lanzamos para el debate. Sin embargo, nosotros tenemos clara la respuesta. No merece la pena.

A pesar de los esfuerzos de muchos países por contener sus emisiones y la polución, todavía estamos muy lejos de los objetivos saludables no solamente para la salud humana, sino también por nuestro planeta. De hecho, Naciones Unidas ha señalado que las emisiones pasarán de los 12.000 millones actuales a los 14.000 millones de toneladas por encima de los compromisos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha citado en su último estudio que el 92% de la población mundial vive en zonas en las que la contaminación atmosférica supera los límites recomendados. Sin ir más lejos, algunas partes de África, Europa del Este, India, China y Oriente Próximo concentran las mayores emisiones de dióxido de carbono y el 94 por ciento de las muertes asociadas a la contaminación del aire se dan en economías emergentes o países en vías de desarrollo.

Según un informe publicado por la Agencia Internacional de la Energía, Georgia encabeza la clasificación de los países con mayor mortalidad asociada a la contaminación ambiental, con casi 300 muertes por cada 100.000 habitantes, seguida por Bulgaria y China.

Los países que más contaminan
Sin embargo, en toneladas totales de contaminación son las grandes economías las principales culpables de que cada vez respiremos menos aire puro y más componentes químicos nocivos. Es evidente que abastecer al mundo entero de enormes cantidades de productos a bajo coste ha terminado pasando factura a la salud medioambiental del planeta entero, siendo China donde solamente 5 provincias emiten más dióxido de carbono que la de cualquier otro lugar en el mundo.

Las chimeneas con humo negro de Pekín, la neblina densa de la periferia industrial y los miles de transeúntes caminando con mascarilla es algo que se contempla con absoluta normalidad, pero no deja de ser un grave problema.

No mucho más lejos, en la India, la tercera potencia económica asiática, se concentran 13 de las 20 ciudades más contaminantes del mundo, destacando entre todas Nueva Delhi. El primer ministro ha reconocido por primera vez que el sector turístico empieza a caer debido a la cantidad de basuras, contaminación y suciedad que hay en alguna de sus ciudades, produciendo enfermedades y epidemias.