Los parques eólicos cubanos resistieron el embate del huracán Sandy
Antes de llegar a Nueva York, el huracán Sandy pasó por el Caribe, devastando regiones de varios países y provocando la muerte de decenas de personas. En Cuba, Sandy destruyó muchas casas y el suministro eléctrico quedó cortado en algunas zonas. Pero, a pesar de su fuerza destructora, Sandy no pudo derribar los dos parques eólicos ubicados en la región más afectada por el huracán.

Estos dos parques están situados en la provincia de Holguín. Uno de ellos, Gibara I, tiene 5,1 MW de potencia, gracias a sus seis turbinas de 850 kW instaladas en 2008. El otro, Gibara II, cuenta con los 4,5 MW de sus seis máquinas de 750 kW instaladas en 2010.

Ambas instalaciones fueron fuertemente sacudidas por el huracán, con vientos de más de 180 km/h. Tras la primera inspección, el gobierno cubano informó, en un encuentro en La Habana con la World Wind Energy Association (WWEA), que ninguno de los dos parques había sufrido el menor daño y que siguen suministrando electricidad a la red local.

Cuando Cuba instaló estos parques, sabía que podían sufrir el impacto de algún huracán debido a la zona donde se ubican, ha señalado Conrado Moreno, copresidente de WWEC 2013 y profesor del Centro de Estudios de Tecnologías de Energías Renovables (CETER). Así, los expertos tomaron todas las medidas necesarias para que resistieran el paso de huracanes. Ahora, Sandy ha demostrado claramente que los parques eólicos cubanos son seguros y fiables incluso en las condiciones más extremas.

Red eléctrica descentralizada

Por otra parte, el hecho de que la red eléctrica cubana sea descentralizada ayudó a minimizar el daño del huracán y sólo una parte relativamente limitada de la isla se quedó sin suministro eléctrico. En el futuro, habrá más energías renovables descentralizadas, de modo que el sistema eléctrico cubano será aún más resistente y estable.

He Dexin, presidente de WWEA, ha felicitado a sus colegas cubanos por haber sabido resolver tan eficazmente el impacto de un huracán. También ha querido destacar que hay otras regiones en el mundo en las que este conocimiento es crucial, tanto en el Caribe como en el este asiático, donde los tifones sacuden regularmente los parques eólicos. Por otra parte, la eólica, junto con otras energías renovables, desempeña un papel vital en la reconstrucción de áreas devastadas por desastres naturales.

La resistencia de los parques cubanos es una señal, al igual que ocurrió el año pasado con los parques eólicos en Japón que resistieron el terremoto y el tsunami sin sufrir daño alguno, de que es una energía más segura que las plantas nucleares.