Los partidos políticos de España olvidan la agricultura en sus programas electorales
Lo que importa a los políticos españoles es la crisis y el alto nivel de desempleo. El medio ambiente se menciona de soslayo. Y una parte tan importante del medio ambiente como es la agricultura ni siquiera se menciona. Cuando precisamente la agricultura es un sector importantísimo para la economía, el empleo, el desarrollo social y el cuidado ambiental. Parece que hemos olvidado que la producción de alimentos es básica para que todos podamos comer. A lo que hay que añadir que el medio rural desempeña un papel fundamental en la conservación del medio ambiente.

El campo supone un 90% del territorio español en el que vive un 25% de la población. Los dos partidos políticos mayoritarios, cuyos candidatos, si no cambian mucho las cosas en nueve días de campaña, son los únicos que tienen posibilidades de llegar a ser presidente del Gobierno, PP y PSOE, no plantean casi ninguna propuesta al respecto de la agricultura. Todos dicen que es un asunto de gran importancia, claro, pero sin ninguna concreción sobre qué harán en caso de gobernar.

Muchos temas están ahí y se van a tener que tratar en la próxima legislatura: la reforma de la PAC, los transgénicos, el exceso de poder por parte de la gran distribución que hace cada vez más difícil la vida al pequeño agricultor, la alta tasa de abandono de la actividad agraria, etc.

¿Hacia dónde debe ir la agricultura española, por qué modelo apostar? PP y PSOE dan la callada por respuesta. ¿Es que no crea trabajo el sector primario, la agricultura y la ganadería? ¿Es que no habría que apostar por una economía sostenible en la producción de alimentos? ¿Es que no queremos conservar la biodiversidad?

Algunos datos. Entre 1992 y 2008, la población económicamente activa aumentó un 35% en el total de España, pero, en ese mismo periodo, la población económicamente activa en agricultura disminuyó un 38%. Entre 2003 y 2008, se perdieron 124.000 empleos en el campo. ¿Es que ese desempleo no importa?

La organización Amigos de la Tierra ha analizado las propuestas de los partidos en algunos de los asuntos más importantes que podrían ayudar a fomentar un modelo de agricultura social y sostenible y potenciar, así mismo, la soberanía alimentaria del país. Son los siguientes:

La reforma de la Política Agraria Común (PAC)

Se trata de la discusión entre todos los países miembros de la Unión Europea de la política común a todos ellos. De hecho, estos días se están reuniendo los ministros de Agricultura para discutir unas negociaciones que culminarán en 2014, cuando se apruebe la norma que regirá las ayudas y la gestión del campo europeo. La Comisión Europea ha propuesto una reforma, pero a algunos Estados miembros no les gusta la idea de conceder un 30% de las ayudas directas a los productores que hagan esfuerzos medioambientales. Los Estados no quieren una agricultura que respete el medio ambiente.

PP, PSOE y PNV ni siquiera plantean ninguna medida concreta respecto a este asunto. Pero la normativa que se apruebe va a regir la agricultura y la alimentación en Europa hasta el año 2020. No parece, por tanto, un tema baladí. Sólo CIU, IU o UPD detallan algunas propuestas.

Transgénicos

Es uno de los temas más polémicos en materia medioambiental y agrícola. España es uno de los pocos países europeos que permite el cultivo de algunos transgénicos que están prohibidos en la mayoría de países europeos. No tocan el tema en su programa electoral PSOE, PP, CIU ni UPyD. IU y EQUO apuestan por la prohibición de su cultivo, mientras que ERC solicita una moratoria para su uso en alimentos infantiles.

Agricultura ecológica

En España se cultivan muchos productos ecológicos, pero su consumo es bajo y la mayoría se exporta a otros países europeos. Ni PP ni PSOE mencionan en su programa medidas de apoyo al modelo agrario más dinámico y con más crecimiento tanto en superficie, como en creación de empleo. Además, es el más respetuoso con el medio ambiente, UPyD prefiere apostar por la producción integrada. IU promete apoyar y fomentar el sector, mientras que EQUO plantea una legislación específica.

Un modelo de agricultura a pequeña escala, con prácticas ecológicas y dirigido al mercado local, genera empleo y tejido social en el medio rural, aporta beneficios ambientales y de gestión del territorio, además de producir una mayor demanda de alimentos sanos y de calidad. Un modelo, en fin, más sostenible. Un asunto que no entra en la agenda de la mayoría de los políticos españoles.