Los perros se acercan a consolarnos si nos ven tristes
La empatía o conexión emocional entre canes y humanos está fuera de toda duda, sobre todo para la gran mayoría de sus dueños, que tienen muy claro que, día a día, los perros se ganan de sobra su título de ser nuestros mejores amigos. Hasta tal punto llega su preocupación cuando sienten que alguien está triste que, aunque no conozcan a esa persona, se acercan para consolarle, concluye una nueva investigación.

Los resultados de esta investigación publicada en la revista Animal Cognition no son como para gritar Eureka, pues tampoco se ha dado con una idea revolucionaria, ni mucho menos, pero sí han logrado confirmar de forma científica algo que se sabía o, al menos, que mucha gente tenía claro por propia experiencia.

Realizada por médicos de la Universidad Goldsmiths, en Londres, la investigación llevó a cabo experimentos para descartar que los perros se acercaran a las personas tristes movidos por simple extrañeza. Por contra, se probó que los animales reaccionaban de un modo distinto ante un simple tarareo que ante un lloro, produciéndose el acercamiento y el consuelo sólo cuando la persona estaba sufriendo. Esta diferencia, precisamente, es la que demuestra que la respuesta al lloro no sólo la provoca la curiosidad, apuntan los científicos.

Independientemente de si la persona fuera su dueño o alguien desconocido, los perros que participaron en el estudio se acercaron a quien estaba llorando para intentar consolarlo. No hubo preferencias por los dueños y la explicación podría estar en la cría selectiva de estos animales para que actúen como compañeros. Por lo tanto, en términos evolutivos, los perros que muestran un comportamiento más empático tienen más probabilidades de ser elegidos como mascotas, produciéndose una selección natural de características.

Por cierto, para evitar suspicacias, el estudio también concluyó que el hecho de acercarse a alguien desconocido para consolarle descarta un acercamiento por la expectativa de recompensa con alimentos o cuidado.