Los pescadores españoles matan tiburones
Matar a cualquier animal debería considerarse casi un delito, algunas personas están tan acostumbradas a matar animales que no tienen nada de sentimiento sobre lo que están haciendo. En poco más de dos millones de años de existencia humana, el hombre ya ha exterminado para siempre un buen número de especies marinas y otras tantas terrestres. Por suerte, gracias al control, a pesar de haber estado a punto de extinguirse: los tigres, los canguros, los elefantes, las ballenas, las focas y los delfines ya no peligran. Algunos gobiernos tomaron conciencia del alcance destructivo del ser humano y se pusieron en marcha una serie de medidas que han conseguido salvar a bastantes especies, pero siempre se puede hacer mucho más para proteger a los animales en peligro de extinción.

Las especies más amenazadas de este siglo son el tiburón, el atún, la pescadilla y el pez espada. Da la casualidad que todos sin animales que viven en el mar y sus depredadores son todos los pescadores que contribuyen a su extinción a nivel global. Sin embargo, un estudio reciente asegura que los principales causantes son los pescadores españoles, que están arrasando con los tiburones para vendérselos a China, entre otros países que pagan bien.

Recomiendo ver la película “Océanos”, de los cineastas franceses Jacques Perrin y Jacques Cluzaud, que reflejan con gran realidad escenas muy duras que muestran cómo dos pescadores capturan a un tiburón, le cortan las aletas y la cola y lo tiran de nuevo al mar, el pobre animal se ve incapaz de nadar y se retuerce en su agonía. Esta es la cruda realidad, es triste que existan personas sin escrúpulos. Con esto no estamos generalizando a todos los pescadores, es un profesión muy bonita y de enorme tradición en nuestro país, pero existe esa faceta real y cruel de cierto tipo de pesca.

Con un poco de esfuerzo tenemos que conseguir que la pesca sea sostenible hay que evitar pescar más de lo que produce el mar. El ejemplo más claro es en Namibia, los buques industriales arrasaron con todos los peces de la costa y dejaron a la casi toda la población sin poderse alimentar. Debe existir una conciencia sobre la pesca y sus efectos a largo plazo.