Los pesticidas afectan a las abejas, que no logran volver a la colmena
Algunos de los pesticidas más comunes que se utilizan en los cultivos son responsables de la grave disminución de la población de abejas, pues dañan su conocida habilidad para volver al panal. Es una nueva investigación que vincula claramente los plaguicidas a la enorme disminución del número de abejas en países como Estados Unidos o el Reino Unido, donde ha habido una caída de alrededor del 50% de la población de estos insectos en los últimos 25 años.

Esta pérdida afecta a los suministros de alimentos, ya que las abejas polinizan un tercio de los alimentos que comemos, como los tomates, las judías, las manzanas y las fresas, así como a muchas flores y plantas que no usamos como alimentos. Una gran pérdida para la biodiversidad.

Los científicos descubrieron que las abejas que quedan afectadas por un pesticida han sufrido una pérdida del 85% en la producción del número de reinas. Otro estudio demostró que se duplicaron las abejas desaparecidas: las que no regresan a casa de sus viajes de búsqueda de alimento. Es la primera vez que se lleva a cabo un estudio de este tipo en el medio natural. Hasta ahora, sólo se habían realizado en laboratorios e invernaderos.

Según el profesor Mickaël Henry, en el INRA en Avignon, Francia, que dirigió un equipo de investigación independiente, bajo los efectos de los plaguicidas, el tamaño de la población de abejas se reducirá de manera desastrosa y serán aún más sensibles a los parásitos y la falta de alimento.

La razón de la gran caída del número de abejas en los últimos años era un misterio. Se barajaban diversas hipótesis, como los pesticidas, el ácaro varroa y otros parásitos o la destrucción de los hábitats ricos en flores. Alemania, Italia y Francia ya han suspendido algunos de estos químicos para intentar solucionar el problema.

En otros países, como el Reino Unido, el Gobierno afirma que no son pruebas suficientes, aunque no dudará en actuar si se le presenta cualquier nueva evidencia nueva. Henry ha afirmado que los actuales procesos de aprobación de los pesticidas no son suficientes.