Los pesticidas pueden ser los causantes de la merma en la población de abejas
Son varias las organizaciones que se han sumado a una campaña mundial para prohibir los productos fitosanitarios neonicotinoides. Este tipo de plaguicidas pueden ser muy dañinos para las abejas, un tipo de insecto cuya población está disminuyendo peligrosamente en los últimos años y que puede afectar gravemente al proceso de polinización de las plantas. La campaña exige nuevos estudios científicos independientes que comprueben que este tipo de sustancias no dañan a la naturaleza. En algunos países europeos se han prohibido estos plaguicidas. Desde entonces, las poblaciones de abejas en esos países han aumentado.

De acuerdo a algunos estudios científicos, los productos químicos son los responsables de esta brutal disminución en las poblaciones de abejas. Los pesticidas pueden estar afectando el cerebro de estos insectos, impidiéndoles encontrar comida o comunicarse con otros ejemplares de sus colonias.

En Estados Unidos, el número de colmenas en 1947 era de 6 millones. En 2005, sólo quedaban 2,4 millones. En Francia, se calcula que se pierden entre 300.000 y 400.000 colmenas cada año desde 1995. En Reino Unido, según el Centro de Ecología e Hidrología, tres de las veinticinco especies de abejorros del país ya se han extinguido y el resto han sufrido disminuciones graves en su población. Algunas especies hasta de un 70% desde 1970.

Neurocientíficos de la Universidad de Dundee y la Royal Holloway University College de Londres investigan la hipótesis del efecto dañino de los pesticidas. Este programa de investigación cuenta con una ayuda de diez millones de libras para encontrar formas de detener el declive en el número de abejas y otros insectos polinizadores en Reino Unido. Si desaparecen este tipo de insectos, desaparecerían, a la larga, las plantas y, finalmente, los animales. Insectos como abejas, polillas y sírfidos polinizan cerca de un tercio de los cultivos agrícolas en todo el mundo.

Según Greenpeace, el 46% de los pesticidas de las multinacionales está compuesto por sustancias peligrosas. Monsanto tiene la mayor proporción de pesticidas dañinos, con un 60%, pero su cuota de mercado es reducida. Por tanto, existe mayor riesgo en las producciones de Bayer o Syngenta. Bayer tiene el mayor porcentaje de insecticidas con sustancias potencialmente peligrosas (74%), Monsanto en herbicidas (90%) y BASF en fungicidas (80%).

Este tipo de sustancias no sólo afecta a las abejas. Los pesticidas están en el ambiente, en los alimentos y, en definitiva, en nuestros propios cuerpos. Son una bomba de relojería que amenaza la salud de los seres humanos. Los laboratorios no son capaces de descubrir todos los residuos de pesticidas que existen en los alimentos.