Los PFC pueden debilitar la respuesta a las vacunas
Según un nuevo estudio, los compuestos perfluorados (PFC), empleados en productos manufacturados como utensilios de cocina antiadherentes, ropa impermeable o envases de comida rápida, se asocian con una baja respuesta inmunitaria a las vacunas en los niños. Los PFC, según dicho estudio, pueden ser transferidos a los niños antes de nacer (a través de la madre) y, después del nacimiento, por la exposición al medio ambiente, algo que pueden afectar negativamente la respuesta a la vacuna. El estudio ha sido publicado en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA).

Las vacunas infantiles de rutina son un pilar importante en la prevención de las enfermedades modernas. El impacto negativo del PFC en las vacunaciones infantiles es una amenaza potencial para la salud pública, ha advertido el autor principal del estudio, Philippe Grandjean, profesor adjunto de Salud Ambiental en la Escuela de Salud Pública de Harvard.

El PFC tiene miles de usos industriales y de fabricación. La mayoría de los estadounidenses tienen estos compuestos químicos en su cuerpo. Estudios anteriores han demostrado concentraciones de PFC en ratones que reprimen la respuesta inmune.

Este nuevo estudio ha analizado datos de 587 niños, reclutados al nacer en el Hospital Nacional de Tórshavn, en las islas Feroe, entre 1999 y 2001. Los niños fueron evaluados según su respuesta inmunitaria a las vacunas contra el tétanos y la difteria a las edades de cinco y siete años. Se midieron, así mismo, los niveles de PFC en el suero materno durante el embarazo y en el suero de los niños a la edad de cinco años.

Los resultados mostraron que la exposición al PFC se asoció con una menor respuesta de anticuerpos a las vacunas y un mayor riesgo de un nivel de anticuerpos menor que el necesario para proporcionar protección a largo plazo.

En definitiva, los PFC pueden ser más tóxicos para el sistema inmunológico que la exposición a dioxinas, ha concluido Grandjean.