Los primeros pasos hacia una extinción masiva
El ser humano no se ocupa de la buena conservación de los océanos y éstos se encuentran en un estado cada vez más lamentable. Hasta tal punto de que la flora y la fauna marina está en alto riesgo de entrar en una fase de extinción de especies sin precedente en la historia de la humanidad. Así lo han señalado un grupo de expertos de diferentes disciplinas, desde ecologistas, hasta biólogos, expertos en pesca o toxicólogos, todos ellos convocado por el Programa Internacional sobre el Estado de los Océanos (IPSO).

Estos expertos se reunieron en la Universidad de Oxford, en Reino Unido, y al finalizar el encuentro concluyeron que estamos experimentando ya una peligrosa disminución en muchas especies marinas, en algunos casos, hasta el punto de la extinción comercial, además de una tasa de extinción regional sin precedentes en tipos de hábitat. Se pierden especies marinas y ecosistemas marinos, lo que pone en peligro todo la vida de los océanos.

La actividad humana está provocando el calentamiento global y, como consecuencia de éste, al tiempo que también causante en parte del fenómeno, la acidificación de los océanos, lo que, a su vez, está produciendo hipoxia, es decir, falta de oxígeno. Algunas regiones, conocidas como “zonas muertas”, incluso sufren de anoxia, falta total de oxígeno. Si el mar no tiene suficiente oxígeno, las plantas y animales mueren.

Estos tres síntomas están, además, muy relacionados entre sí. Los cambios en el ciclo de carbono están asociados a cada una de las cinco extinciones masivas que se han producido en el planeta. ¿Será éste el principio de la siguiente? La sobrepesca, la contaminación y el cambio climático están afectando rápidamente al ecosistema marino y, por ende, también a la humanidad.

La velocidad y tasa de la degeneración del océano es, en la actualidad, mucho más rápida de lo que se había previsto y muchos de los impactos negativos identificados previamente superan los peores escenarios previstos. Los científicos más pesimistas aseguran que se están produciendo los primeros pasos hacia una extinción global, y un buen ejemplo de ellos es la amenaza de extinción total de especies marinas como los corales.