Los residuos contaminados de Fukushima se guardarán durante treinta años
El Gobierno de Japón ha decidido que la tierra y otros desechos que contienen material radiactivo procedente de la central nuclear de Fukushima sean almacenados durante treinta años antes de ser desechados por completo. Así lo ha informado la cadena pública japonesa, la NHK. El plan de gestión de los residuos ha sido elaborado por el Ministerio Japonés de Medio Ambiente y establece que dichos residuos tendrán que ser almacenados durante tres décadas en unas instalaciones que se construirán en la propia provincia de Fukushima durante los próximos tres años.

La decisión se ha tomado después de que un grupo de expertos reunidos por la Comisión de Energía Nuclear del país advirtiera de la gravedad del accidente, pues la eliminación total de las barras de combustible derretido, así como el desmantelamiento total de la planta va a costar décadas.

La Comisión ha pedido al operador de las instalaciones, Tokyo Electric Power (Tepco), que empiece a retirar las barras de combustible antes de los próximos diez años. El daño en Fukushima es más difícil de reparar que el ocurrido en otras centrales, como en Three Mile Island, en Pensilvania, Estados Unidos, en el que la extracción de combustible comenzó seis años después del accidente, producido en 1979.

El trabajo de desmantelamiento de cuatro de los seis reactores de Fukushima podría comenzar este año si Tepco lleva la planta a un estado seguro que se conoce con el nombre de “parada fría”. La zona evacuada y la zona preparada para evacuar tras el accidente nuclear en la central de Fukushima comenzará a ser rehabilitada ya en pocas semanas. Se espera que, en el plazo de dos años, se pueda reducir en un 50% el potencial de exposición a radiactividad en las áreas generales y en un 60% en las áreas a las que acceden los niños.

Así mismo, el Ministerio de Medio Ambiente de Japón ha estimado que la retirada a gran escala de tierra y otros desperdicios contaminados comenzará a partir del próximo enero. Los almacenes temporales deberán tener capacidad para acumular, al menos, 3.100 metros cúbicos de material. El plan de gestión también establece que el Gobierno central se ocupará de desechar todos los residuos fuera de la provincia de Fukushima después de que hayan transcurrido esos treinta años.