Los sónar de las petroleras posible causa de la muerte de cientos de delfines
Cientos de delfines están pereciendo en las costas peruanas. Según todos los indicios, la culpa es de las empresas petroleras, que usan aparatos de sónar para la búsqueda de hidrocarburos. En los últimos días, más de trescientos delfines han aparecido muertos en las playas de Lambayeque, al norte del país, junto a decenas de lobos marinos y cientos de peces de diversas especies.

Édgar Barriga, jefe regional del Instituto del Mar del Perú (IMARPE), ha informado de que comenzarán a investigar el motivo. Durante el último verano (de enero a marzo), de quinientos a setecientos delfines, la gran mayoría de la especie denominada común (Delphinus capensis) y un pequeño grupo de marsopas negras (Phocoena spinipinnis), han aparecido varados y muertos en playas del norte del país, especialmente en las regiones de Tumbes, Piura y Lambayeque.

Para Stefan Austermühle, director de la ONG Mundo Azul, las causas son los vertidos de los desagües, que contaminan el lugar, así como el derramamiento de petróleo. También se sospecha que la llamada “burbuja marina” que producen los sonares, una técnica que se usa para buscar petróleo, afecta a los mamíferos, según Carlos Yaipén, director de Ciencias de la ONG Organización Científica para Conservación de Animales Acuáticos (ORCA).

Sin embargo, Germán Vásquez, presidente del consejo directivo de IMARPE, ha afirmado que los delfines no murieron por envenenamiento ni por ninguna causa acústica. La necropsia practicada a los animales revela que sus órganos no presentan daños, aunque solo se han analizado dos de los 324 delfines muertos.

Las empresas petroleras usan el sistema del sónar para encontrar petróleo en el subsuelo. lo que produce una emisión de ondas acústicas de baja frecuencia que rebotan contra el fondo del lecho marino.

En verano, unos tres mil delfines aparecieron muertos en las playas de Lambayeque. ORCA insiste en que estos delfines padecían síndrome de descompresión aguda evidenciado por fracturas en los huesos perióticos y hemorragia en el oído medio, enfisema pulmonar diseminado y burbujas de aire en órganos como el hígado, riñón y vasos sanguíneos, todo ello causado por la acústica lanzada por las embarcaciones petroleras.