Los suelos ricos en carbono podrían acelerar el cambio climático
El dehielo es consecuencia del calentamiento global, si bien la desaparición de los glaciares también puede acelerar el cambio climático a su vez. No es algo nuevo su contribución al aumento de las temperaturas a consecuencia de la liberación de gases de efecto invernadero.

Si ya sabíamos que el gas metano encerrado en el suelo congelado de Siberia está empezando a liberarse conforme éste va desapareciendo, ahora descubrimos que los suelos ricos en carbono orgánico también pueden emitir grandes cantidades de CO2 a la atmósfera, en esta ocasión mediante descomposición microbiana.

En efecto, el metano quedó atrapado en el hielo en lagos siberianos, tras la última glaciación, hace aproximadamente 10.000, y del mismo modo que su derretimiento está acelerando el cambio climático, el carbono sedimentado en suelos que cubren grandes áreas en todo el mundo provocarían el mismo efecto una vez se deshielen o, sin ir más lejos, a consecuencia de la erosión provocada por las actividades humanas, como la urbanización, la agricultura, la deforestación o la minería.

Carbono orgánico fósil

Formados en la superficie de la Tierra hace miles de años, han permanecido enterrados profundamente y representan un serio riesgo por esta posible liberación de carbono, advierte un informe de la Universidad de Wisconsin-Madison, en Estados Unidos.

Aunque los científicos conocen bien la capacidad de los suelos de almacenar carbono, habría que valorar las posibles consecuencias de la liberación del carbono a la atmósfera a través de la descomposición microbiana, apuntan en un artículo recientemente publicado en Nature Geoscience. En palabras de Erika Marin Spiotta, líder del estudio:

Hay una gran cantidad de carbono en las profundidades donde nadie está midiendo. Se suponía que había poco carbono en los suelos más profundos. La mayoría de los estudios se realizan en sólo los 30 centímetros superiores y nuestro trabajo muestra que estamos subestimando la cantidad de carbono que guardan los suelos.

Los suelos ricos en carbono podrían acelerar el cambio climático
El terreno analizado en el estudio se conoce como suelo Brady. Se formó hace unos 15.000 años en lo que hoy es Nebraska, Kansas y otras partes de las Grandes Llanuras de América del Norte. En concreto, se han estudiado los estratos que se encuentran a seis metros y medio por debajo de la superficie actual, sepultado hace unos 10.000 años por enormes cantidades de polvo transportado por el viento, coincidiendo con la retirada de los glaciares que cubrían gran parte de América del Norte.