Los tiburones del Pacífico en peligro por la sopa de aleta de tiburón
La población de tiburones en el Pacífico disminuye. Así lo prueba un estudio que revela una alarmante disminución de las poblaciones de escualos. En algunos casos, la situación es realmente grave: un 17% de disminución anual. España y Portugal son los dos únicos miembros de la Unión Europea que permite a sus pescadores cortar las aletas de los tiburones en el mar. Sólo para que se prepare la sopa de aleta de tiburón, en algunos países asiáticos, un manjar.

Por agradar a algunos paladares, se está dañando gravemente el ecosistema marino. Se corta la aleta de los tiburones y eso produce un índice de mortalidad altísimo en las poblaciones de este animal. La terrible práctica los está llevando, en muchos casos, al riesgo de la extinción. Una reducción del 17% anual, en el caso de los tiburones oceánicos de puntas blancas, según el estudio publicado en Conservation Biology, llevará irremediablemente a la desaparición de esta especie.

Además del descenso anual en la población de tiburones oceánicos (en estado vulnerable, según la Lista Roja de especies amenazadas), se registró una pérdida del 7% anual en la población de marrajos (vulnerables) y del 5% anual entre los tiburones azules del Pacífico Norte (casi amenazados), también apreciados por los cocineros orientales. Y, lo peor de todo, es que el porcentaje de desaparición de los escualos no se reduce, sino que, cada año, sigue igual.

Por tanto, la preocupación es cada vez mayor. La sostenibilidad futura de las poblaciones de tiburones del Pacífico está en grave peligro. La mayor preocupación son los tiburones oceánicos, ya que tienen un lento ritmo de reproducción que impide que las poblaciones se repongan con facilidad. El descenso anual del 5% entre los tiburones azules, más prolíficos, indica el terrible ritmo de captura al que se ven sometidos.

La prohibición del aleteo no es suficiente

La prohibición de lo que se conoce como aleteo (cercenar las aletas y arrojar el animal al mar) entró en vigor hace años en la mayoría de los países, pero no está logrando su objetivo de reducir el número de tiburones muertos. No existe una implicación real por parte de las autoridades para frenar la práctica. Además, ha aumentado la demanda en los mercados de la carne de escualo. Por tanto, la prohibición del aleteo, por sí sola, no es suficiente para revertir el proceso de disminución de la población de tiburones.

Según el estudio, España lidera el listado de los 82 países que exportaron aletas de tiburón a Hong Kong en 2011: fue el país que mayor cantidad de aletas de tiburón sirvió en la lonja oriental, en total, alrededor de 860 toneladas de aletas, el 14% del total.