Luces y sombras en la gestión del Parque Natural de Doñana
La Unesco ha aprobado la ampliación de la Reserva de la Biosfera de Doñana, incluyendo una nueva zona de transición, integrada por catorce municipios. De este modo, se incrementa el área protegida hasta un total de 268.293 hectáreas.

El Secretario de Estado de Medio Ambiente, Federico Ramos, ha resaltado el papel pionero de Doñana en la gestión de espacios protegidos. El Parque Nacional de Doñana y, en general, toda la comarca, han conseguido ser un ejemplo para la sociedad de otra forma de desarrollo y de relación entre hombre y naturaleza.

Aunque el organismo gestor del Parque (el Consejo de Participación del Espacio Natural de Doñana) está bien valorado, la organización Ecologistas en Acción ha pedido la dimisión de su presidente, Felipe González, expresidente del Gobierno, tras una nueva ausencia en la sesión plenaria. WWF, por su parte, ha mostrado su decepción ante tal comportamiento. Es la segunda vez que la organización ecologista solicita la dimisión de Felipe González tras no asistir a un pleno de este órgano.

El portavoz de Ecologistas en Acción, Juan Romero, ha señalado que la razón es obvia: si no trabaja, debe marcharse de inmediato. Lo único que piden es un presidente con voluntad y ganas de trabajar por el Parque. (Y que, al menos, acuda a las reuniones más importantes, cabría añadir.) De los cinco plenos convocados bajo su presidencia, González sólo ha asistido a dos.

El portavoz de WWF, Felipe Fuentelsaz, ha apuntado que tendrán que estudiar si solicitan su dimisión, pero ha destacado que, cuando se nombró a González como presidente del Consejo de Participación fue porque pensaron que sería un buen embajador. Sin embargo, no ha sido así, ya que no ha contestado a los requerimientos de la organización.

Ambas organizaciones ecologistas, han exigido que se cumplan estrictamente las recomendaciones del informe de la Unesco y la red Ramsar sobre el espacio natural antes de febrero de 2013. El portavoz de WWF ha recordado la problemática del agua, ya que hay un total de mil pozos ilegales en Doñana.