Mapa de la huella de carbono en la Amazonia peruana
Un nuevo y detallado mapa muestra cuánto carbono se encuentra almacenado en la selva amazónica peruana, así como los lugares donde la tala de árboles emitió gases de efecto invernadero a la atmósfera. El mapa, que se puede ver en tres dimensiones, quizá sirva para conseguir por fin el acuerdo internacional que evite la deforestación y la degradación de la selva, que supone un 20% de los gases de efecto invernadero liberados por la actividad humana, de acuerdo con datos de Naciones Unidas.

Muchas organizaciones y activistas trabajan en un pacto internacional para controlar el cambio climático y, entre otras muchas, se incluye una propuesta de la ONU conocida como REDD, siglas que, en inglés, significan “Reducción de Emisiones a partir de la Deforestación y la Degradación forestal”. La propuesta se ha visto frenada por la dificultad de calcular cuánto carbono es retenido por las selvas y cuánto dióxido de carbono libera a la atmósfera la deforestación. Por tanto, este nuevo mapa podría ayudar a ratificar de una vez por todas la mencionada propuesta REDD. Así lo cree Greg Asner, del Carnegie Institution for Science, principal autor del proyecto de elaboración del mapa.

“Lo que estamos mostrando aquí por primera vez es una capacidad no sólo de rastrear el carbono que está en la selva, sino también el uso de una técnica que nos permite calcular las emisiones”, ha afirmado Asner. Y añadió que “en términos de un tratado internacional sobre el clima, es un gran logro”.

Para crear el mapa, se usaron imágenes provenientes de satélites tomadas de la vegetación y de la forma en que ha sido intervenida. Después, con la información recopilada y con la ayuda de un avión, produjeron un mapa tridimensional de los árboles y el resto de vegetación de la selva. Estas imágenes, al poderse ver en tres dimensiones, mostraban la estructura específica de las plantas y los investigadores pudieron comparar esta información con datos de terreno para calcular cuánto carbono contenían.

Además, los científicos han calculado las emisiones de carbono entre 1999 y 2000 en el departamento de Madre de Dios, una zona del tamaño de Suiza, y que fue deforestada para criar ganado, para actividades agrícolas o para minería.