Más bienestar y menos antibióticos para los sufridos animales de granja
Los animalistas reclaman una legislación comunitaria que cuide a los animales granja y, de paso o, si se quiere, fundamentalmente, también a los consumidores. En concreto, están solicitando que no se permita el abuso de antibióticos en la ganadería, una petición que harán llegar a las autoridades europeas aprovechando que en breve está previsto revisar la legislación comunitaria al respecto.

Un buen número de ONGs defensoras de los derechos de los animales, como la Asociación Nacional en Defensa de los Animales (ANDA), se han sumado a la iniciativa de la organización Compassion in World Farming (CIWF) para demandar una mejora realmente significativa de las restricciones que ya fueron implantadas por la UE en el uso de antibióticos.

¿Pero, si son animalistas, por qué no reclaman el cierre de las granjas? Tal y como está el mundo, el pragmatismo es una necesidad que han de asumir los activistas, ya que pedir la desaparición de las granjas sería una batalla perdida. Sin embargo, ya que muchos animales están condenados a malvivir y a morir en mataderos, al menos intentan reinvindicar un respeto y bienestar para ellos que, finalmente, también repercute en la salud de las personas.

Bienestar y salud

Así las cosas, la pregunta que habría que responder haría referencia a por qué se relaciona el abuso de antibióticos con la cría intensiva. Una cuestión compleja sólo en apariencia, pues según explican desde ANDA, es “fundamental” permitir a los animales un acceso regular al exterior, ya que el bienestar va “íntimamente ligado a su salud” y, por tanto, a una menor necesidad de antibióticos y resistencia ante éstos.

De estos temas se hablará en una reunión solicitada con el comisario europeo de Salud y Consumo, Tonio Borg, para concretar las acciones destinadas a reducir las dosis de antibióticos en unos mínimos suficientes. Básicamente, se pedirá el control del uso rutinario de antibióticos y la prohibición del uso de cefalosporinas modernas en aves de corral y en cerdos.

Más bienestar y menos antibióticos para los sufridos animales de granja
Recordemos que los medicamentos de engorde se prohibieron en 2006, produciendo un efecto no deseado por la legislación consistente en el abuso de antibióticos utilizados de forma preventiva, con el consiguiente riesgo de que los humanos también generen resistencia al tratamiento con antibióticos.