Más de 250 toneladas de aceite reciclado en Castilla y León para elaborar biocombustible
Gran parte de la sostenibilidad de una economía depende, inevitablemente, de la reutilización y el reciclaje. A este respecto, la Comunidad Española de Castilla y León, en España, ha desarrollado una campaña para promover la recogida de aceites vegetales usados en las casas, con el fin de ser empleado como materia prima en la producción de biocarburantes.

Según datos de la Junta de Castilla y León se han recogido más de 251 toneladas de aceite usado en 2011 para la producción de biocombustibles. Hay cinco plantas que utilizan como materias primas aceites vegetales usados, de colza y de girasol, para fabricar biocarburantes.

En la actualidad, el nivel de recogida se sitúa en 4.000 toneladas al año sobre una generación superior a las 11.000.

El biodiésel es un carburante elaborado a partir de aceites vegetales o grasas animales apto para sustituir parcial o totalmente al gasóleo que usan los motores. Las propiedades del biodiésel son similares a las del gasóleo de automoción, en cuanto a densidad y número de cetano.

Además, presenta un punto de inflamación superior al gasóleo proveniente del petróleo, más contaminante, y puede sustituir totalmente al gasóleo o ser mezclado en distintas proporciones con él para su uso en los motores diésel. La legislación relativa a la obligatoriedad sobre el consumo de biocarburantes establece obligaciones específicas y separadas de consumo de biocarburantes, sobre la gasolina y el gasóleo, estableciendo un mínimo del 3,9% para 2010, aunque manteniendo un objetivo global del 5,83%.

Según dichos porcentajes, el consumo de biodiésel en España debería situarse en un mínimo de 1.178.000 toneladas y un máximo de 1.894.000 toneladas. En lo que respecta a Castilla y León, el consumo mínimo se sitúa en 103.000 toneladas y, en 166.000 toneladas, el máximo.

Para lograr estos objetivos, así como para mejorarlos con el tiempo, se necesita la colaboración de todos: los ciudadanos deben guardar el aceite desechado en sus hogares y en los restaurantes, mientras que las empresas productoras tienen que invertir en nuevas plantas que puedan procesar todo ese aceite recuperado.