Más de 27 kg de cuernos de rinoceronte decomisados en Tailandia y Vietnam
En una sola maleta, más de medio millón de dólares. O, lo que es lo mismo, más de 27 kilogramos de cuernos de rinoceronte. Para llegar a 27 kilogramos de huesos hay que juntar unas cuantos. El cargamento ilegal, descubierto por la autoridades del aeropuerto de la capital de Tailandia, estaba escondido dentro de una escultura de cerámica que representaba un hipopótamo.

La matanza de rinocerontes está aumentando en África y poniendo en grave peligro la supervivencia de la especie. El comercio ilegal tiene como destino, casi en su totalidad, el mercado asiático.

El delincuente que llevaba los 27 kilogramos de cuernos de rinoceronte era de nacionalidad vietnamita y tiene 56 años. Fue arrestado en el aeropuerto de Bangkok por tratar de introducir en el país seis trozos de cuernos de un peso total de 10,6 kilogramos y un valor de unos 450.000 euros.

El traficante aseguró a las autoridades que había transportado los cuernos en coche desde Mozambique hasta Etiopía. Allí, tomó un avión hasta Bangkok, donde iba a hacer escala para llegar a Hanoi, en Vietnam. Según un responsable de la protección de la vida salvaje que trabaja en el aeropuerto de Bangkok, abandonó la maleta en la cinta transportadora para que otra persona la recogiera. Ahora se enfrenta a una pena que puede ser de cuatro años de cárcel.

Más de 27 kg de cuernos de rinoceronte decomisados en Tailandia y Vietnam
Por su parte, las autoridades vietnamitas decomisaron ese mismo día seis trozos de cuernos de un peso de 16,5 kilogramos. Parece que los cuernos también provenían de Mozambique. Fueron encontrados en el equipaje de un vietnamita en el aeropuerto de Ho Chi Minh, en el sur del país. La mercancía podría haber sido vendida en el mercado negro de Vietnam por un valor de más de 600.000 euros.

Más de 600 rinocerontes abatidos en 2012

Los cuernos de rinoceronte se usan en la medicina tradicional asiática y su comercio ilegal está aumentando en los últimos años, sobre todo, en Vietnam, aunque también en otros países. Esta demanda es la que impulsa la caza furtiva en África. Se calcula que, en 2012, los cazadores mataron a más de seiscientos rinocerontes.