Más gases efecto invernadero a la atmósfera
Malas noticias para el medio ambiente y para la salud de la población mundial. La concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera ha alcanzado su máximo nivel desde la época preindustrial, según informa la Organización Meteorológica Mundial (OMM) que asegura que la presencia de estos gases ha seguido en aumento durante 2009, a pesar de que la crisis económica era una esperanza para que descendieran los niveles de contaminación en el aire.

La presencia de estos gases aumenta la radiación en la atmósfera y esto hace que se recaliente la superficie de la Tierra y se genere el cambio climático. El fenómeno se conoce como efecto invernadero. Al parecer los principales gases duraderos de efecto invernadero, incluido el dióxido de carbono, el metano y el óxido de nitrógeno, han alcanzado el nivel más alto registrado desde el comienzo de la época preindustrial. De modo que la desaceleración económica no ha afectado en absoluto.

El efecto invernadero se mide con el equilibrio entre la radiación que llega a la atmósfera y la que sale de ella, esa cifra aumentó un 1 por ciento en 2009 y un 27,5 por ciento entre 1990 y 2009. Fue precisamente en el último año cuando la tasa de crecimiento del dióxido de carbono y la del óxido de nitrógeno fueron más bajas, pero el efecto que ha tenido esto en la concentración de gases a largo plazo es marginal.

Los estudios aseguran que si dejamos de emitir dióxido de carbono ahora mismo, todavía tendríamos que esperar unos 100 años para que este gas desapareciese de la atmósfera. El CO2 es el gas de efecto invernadero más importante de los generados por la actividad humana y contribuye un 63,5 por ciento al forzante radiactivo total. Las fábricas industriales y el transporte son sus principales emisores.

Las actividades humanas (criar ganado, plantar arroz, explotar combustibles fósiles y utilizar vertederos) son las causantes del 60% de las emisiones de metano, mientras que el origen del resto está en los recursos naturales.