Mascar chicle para cargar el móvil
La recarga de nuestros dispositivos móviles es un reto para las tecnologías de vanguardia, incluyendo a algunas de lo más inverosímiles. El reto es único: producir energía de un modo eficiente, a ser posible contaminando lo menos posible, y de un modo práctico, casi en cualquier momento y lugar, mientras las soluciones son variopintas.

Se han inventado multitud de gadgets que utilizan placas fotovoltaicas. Son mini cargadores solares y se incorporan a las bicis, al mobiliario urbano o, por ejemplo, a la mochila, y también se ha diseñado ropa inteligente o zapatos que aprovechan la energía cinética. ¿Curioso, verdad? Pues todavía hay algo más sorprendente: en elfuturo quizá podríamos cargarlos masticando chicle.

Así es, masticar es un acto que produce la energía necesaria para cargar pequeños dispositivos, pero no sólo eso. Llevando la idea hasta sus últimas consecuencias, un equipo de ingenieros de la École de Technologie Supérieure de Montreal, en Canadá, ha creado una correa fabricada con un material inteligente que se carga cuando se estira y se encoje.

Mascar chicle para cargar el móvil
De este modo, cuando se ajusta en la barbilla transforma en electiricidad los movimientos de la mandíbula que hacemos al masticar, y el objetivo es conseguir que satisfaga las necesidades de recarga de un dispositivo móvil como un teléfono móvil o una tablet.

Todavía es una posibilidad remota

En concreto, los investigadores idearon este modo de obtener energía para que los audífonos no dependerieran de baterías desechables. Observaron que cuando movemos la mandíbula, la barbilla se mueve lo bastante como para sacar partido al denominado “efecto piezoeléctrico” (cuando algunos materiales se estiran o presionan se recargan).

Finalmente, utilizaron un material piezoeléctrico para la correa y en las pruebas han logrado 18 microvatios de electricidad masticando chicle por 60 segundos, todavía insuficiente para sus objetivos, pero siguen estudiando el modo de mejorar su productividad. Entre otras posibilidades, creen que podría solucionarse añadiendo más capas del material a la correa.