Matan a un lince con perdigones
Mientras instituciones públicas y privadas realizan esfuerzos por salvar al lince ibérico, una especie en peligro de extinción, personas desalmadas acaban con la vida de estos felinos. Se ha comprobado que el lince muerto que se encontró muerto en el término municipal de Aznalcázar (Sevilla) estaba lleno de perdigones.

La necropsia realizada por el Centro de Análisis y Diagnóstico de la Junta al cadáver del ejemplar de lince ibérico ha demostrado que el animal albergaba en su cuerpo 32 plomos. No hay duda, pues, de cuál ha sido la causa del fallecimiento del lince, según el delegado provincial de Medio Ambiente en Sevilla, Francisco Javier Fernández.

No hace mucho se encontró otro lince muerto en la autopista A-49, en el término municipal de Salteras (Sevilla). En este caso, aunque aún no se ha elaborado el informe pertinente, perece que los indicios señalan a un atropellamiento.

En el caso del lince muerto a perdigonazos, debido a las altas temperaturas, que hacen que la carne se vuelva putrefacta en menos tiempo, no se puede saber con certeza el día en que se produjeron los hechos. En todo caso, el Centro de Análisis y Diagnóstico de la Junta de Andalucía continúa realizando análisis para determinar la causa de las muertes para, posteriormente, aconsejar que se inicie una investigación para depurar posibles responsabilidades.

Esta es la época en la que el lince es más vulnerable, pues se inicia la dispersión de su hábitat. La época de cría ha terminado y los ejemplares más jóvenes, que ya tienen la madurez suficiente para andar solos, buscan nuevos territorios y espacios donde cazar. Los linces, además del Parque Nacional de Doñana, tienen espacios de movimiento y expansión a lo largo del Corredor Verde del Guadiamar, enlace con Sierra Morena, y en los pinares de Aznalcázar (Sevilla).

Asociaciones como Ecologistas en Acción y WWF han solicitado a la Junta de Andalucía y a la Federación Andaluza de Caza (FAC) tolerancia cero con el furtivismo.